Aun a riesgo de parecer una postureta, os juro que no me sé ninguna canción de este tipo. Y también desconozco quién canta qué o qué dice quién. “¡Venga ya, Mala!”, -me recriminan-. “¡Pero si suenan en el autobús, en el súper y en las patronales de tu pueblo ! ¡Es imposible que no te sepas la letra de ninguna canción!”. Y tanto que es factible, teniendo en cuenta que cuando algo no me interesa desconecto ipso facto, y a partir de ahí voy a piñón fijo en mis viajes astrales. Ya pueden cantar los niños de San Ildefonso mi Gordo de Navidad que yoLEER MÁS

Siempre me he considerado una persona muy observadora , -QUE NO ES LO MISMO QUE SER UNA FIJONA-, muy sensible y receptiva hacia mi entorno, por lo que todo aquello que me rodea causa algún tipo de efecto en mí. Existen muy pocas cosas que me dejan realmente indiferente, porque al igual que un superhéroe, vivo con los cinco sentidos supradesarrollados y, esto, la mayoría de las veces es una losa, pero otras, me hace sentir muy feliz con solo dos o tres chorradas. Una de ellas es una buena canción. La música siempre ha sido mi más fiel compañera durante toda mi vida. TodoLEER MÁS

Os quejaréis de este blog, ¿eh? Desde tutoriales sobre cómo estudiar únicamente en la víspera del examen, hasta la reseña de cualquier estreno de carácter creativo o artístico. Si es que la cultura me desborda, lo sé. De hecho, poseo tanta, que no me queda otra opción que compartirla con vosotr@s y, como ya sabréis, amar es compartir, y yo amo mucho. Para la inauguración de esta sección a la que le intuyo un éxito verdaderamente arrollador, he elegido una canción que, desde mi humilde visión, es una de las más bonitas compuestas en la era de la música contemporánea. Se titula “No surprises” yLEER MÁS

En unos días tenemos comicios otra vez y, con ellos, la negativa de numerosos ciudadanos y ciudadanas de acudir a los colegios electorales; cosa que me apena, con lo cual he decidido compartir con vosotros mi visión sobre este asunto. Obviamente será enfocada desde mi humilde posición de personita de a pie, y de ninguna manera pretendo ejercer de pseudoanalista política o de altavoz del fundamentalismo ético-social, puesto que allá cada uno con sus decisiones y su conciencia. Lo que me faltaba a mí adoptar una postura de talibán y apuntar con un lanzallamas a todo aquel que se abstenga de votar. Así que meLEER MÁS

Amigas y amigos, después de un largo paréntesis hoy damos paso de nuevo a una de esas clases magistrales en las que despliego mi dominio en el terreno de la instrucción. Como ya sabréis, la finalidad de estos Malatutos no es otra que transmitir a mi, ya de por sí, cultivada masa lectora una serie de recomendaciones sobre numerosos y diversos temas para facilitarle su día a día. Dicho asesoramiento ha sido analizado y contrastado previamente por la que escribe, con lo cual, todo lo aquí afirmado será fiable al 100%. Procedamos, pues: QUÉDATE A SOLAS A CUALQUIER PRECIO: Hazte la enferma de un extrañoLEER MÁS

Mi pueblo ha sido citado en el blog unas cuantas veces, pero así como de refilón, lo que no le hace justicia en lo más mínimo. Concedámosle entonces unas cuantas líneas para desmenuzar un poquillo a sus gentes y costumbres. Confieso que describir a mi pueblo no es una tarea fácil. Dudaría incluso de las artes descriptivas de cualquiera de los grandes autores del Realismo. A ver, Clarín, sí, tú; muy bien lo de hablar de Oviedo en La Regenta, ¡pero no tienes bemoles de ponerte a hacer un novelón con mi pueblo de trasfondo! En principio, digamos que no es un pueblo-pueblo. O sí.LEER MÁS

Hace ahora justo 12 años, el Costi y yo decidimos hacernos cargo de un gatito que venía acompañado de un heterogéneo y colorido grupo de hermanos. Del padre de las criaturas no tenemos dato alguno, ya se sabe que después del kiki muchos se van a por tabaco y si te he visto no me acuerdo, aunque sí conocíamos perfectamente a su madre: una gata que resultaba ser la versión felina de Elizabeth Taylor, lo que conllevaba un éxito de ligoteo impresionante que tenía medio loca a mi suegra; la cual se había autoerigido como cuidadora de todos los gatos abandonados del barrio, y queLEER MÁS

No hay tema más universal que el amor. Ni más amplio, ni más complejo, ni más íntimo, ni más público. Además, todo los misterios que conlleva dan pie a un estudio desde el más filosófico al más ñoño, eso ya depende del estilo de cada uno. Yo optaré en esta ocasión por un aire más mundano, porque para mostrar todo mi vasto dominio sobre cualquier materia ya tengo el resto de días, como habrá podido comprobar la masa lectora gracias a los innumerables conocimientos aquí expuestos y desarrollados. Es por ello que me basaré en datos empíricos y, en consencuencia, fiables; siempre que estos hayanLEER MÁS

No comprendo qué le ocurre a ciertas personas cuando se encuentran en la sala de espera del médico, porque de repente se ponen a hablar con el de al lado a unos decibelios que no vienen al caso, no sé si por causa de algún problema auditivo o más bien para que los demás allí presentes disfrutemos de su conocimiento sobre determinados temas. Lo peor de todo es que este tipo de personas no suelen sufrir ningún tipo de vergüenza, es más, los que solemos padecer el bochorno somos los que estamos allí escuchando el siguiente monólogo: “A ver, es que el mes pasado seLEER MÁS

¡Meritazo total! Porque sin haber publicado ni una sola foto poniendo morritos en el espejo de su baño, Mala ha conseguido una parroquia de cuatro mil seguidores y seguidoras. Naranianonianooooooo. Olvidaos de esa gente petarda que cuelga una foto en Instagram enfocando su culo hacia una puesta de sol en una playa de Bali, obteniendo doscientos millones de likes en tan solo un minuto. Bua, ¡ya ves tú!, que ni siquiera hace falta saber leer para eso. Ellos están en el váter de su casa, por ejemplo, móvil en mano, y de repente les sale una foto en la que se observa un remarcado predominioLEER MÁS