Tras finalizar una tarea recomendada por el Doctor C. (siempre es un placer volver a recordarlo, ¿verdad?) en la que tuve que recopilar por escrito una serie de datos durante tres meses, me quedé petrificada ante aquel tráfico de ideas y cosas y reflexiones y obsesiones entrecruzadas y pensamientos y percepciones. Qué buen ejemplo para mostrar esa bello recurso literario llamado polisíndeton, ahora que me doy cuenta. Y es que en mi cabeza siempre hay polisíndetos. Es como si nunca acabase de pensar en algo. Y esto Y lo otro Y aquello Y lo de más allá. Y, Y, Y, Y…..No hay final, amiguitos, esta cabeza nunca descansa. Me ocurreLEER MÁS

Tras el éxito cosechado en la anterior entrega de Mala de los Nervios, en verdad es justo y necesario; es nuestro deber y salvación seguir comentando esos pequeños detalles de la convivencia parejil. Cierto es que el tema nos aporta datos suficientes como para crear una saga igual de fructífera que los Episodios Nacionales de don Benito Pérez Galdós, pero hoy simplemente continuaremos con todo aquello relacionado con el mantenimiento de nuestros humildes hogares. Ojo al dato, que no es esta una cuestión vacua. ¡Ni mucho menos! Puede ser una fuente de desamores e infortunios que un dúo de enamorados no podrán nunca dejar atrás. Sí, señores yLEER MÁS

[Suspiro] Ahh…la primavera….. Caen chuzos de punta, pero me dicen que es la estación del amor y del florecimiento del deseo. Los pajarillos se ponen cochinotes en las ramas de los árboles y, de hecho, piensas: “hay que fastidiarse, hasta los gorriones tienen más ganas de ñaca-ñaca que yo”. Obviamente, me entra el bajón, así que prefiero recordar esas épocas primaverales en las que andabas más caliente que el pico de una plancha. El deber llama y es por eso que trataremos a continuación el asunto amoril con el Costillo. Mi ya célebre enamorado no apareció de la nada, aunque pueda parecer que bajó deLEER MÁS

La primavera es una estafa como una catedral, vamos. ¿Qué es lo que te venden? Tías megafelices con sus vestidos de flores, niños haciendo la croqueta ladera abajo sobre verdes prados, una cena en la terraza de un ático de lujo o en un local playero finolis, de esos estilo ibicenco, que ahora se llaman de todo menos “chiringuito”. A saber: lounge, cool bar&beers, chillout coffee….¿pero qué chorradas son esas? En la vida normal, la verdad es que pareces un poco imbécil hablando así: – Hola Menchu, ¿qué tal la salida de ayer? – Fenomenal. Primero fuimos al lounge bar, después a una terraza chill out y porLEER MÁS

Todos hemos visto esas series americanas donde el padre es pluscuamperfecto: nunca se pierde los partidos de su hijo (que es el quarterback con más futuro del condado), y siempre que tienen una riña, va a su cuarto para soltarle una frase que cambiará el rumbo del adolescente y el de los telespectadores, que quedan petrificados ante la belleza de esas sabias palabras. Sin duda, se trata de un padre que se escapa del hospital el día que va a ser operado de urgencia de apendicitis. Y ahora yo pregunto: “¿Vuestros padres se han levantado de la cama del hospital, se han arrancado de cuajoLEER MÁS

¡Hay que ver lo que nos gusta viajar! Deambular por calles de soberbia arquitectura, contemplar paisajes cuya belleza derrite el hielo, :::::::::::::::::::::y el desayuno buffet::::::::::::::::::::::::::::: visitar barrios pintorescos, adentrarnos en museos de supremo interés, practicar otros idiomas, ::::::::::::::::::::y el desayuno buffet::::::::::::::::::::::::::::::: degustar los postres más ricos, hacer largas caminatas en bosques de cuento de hadas :::::::::::::::::::y el desayuno buffet::::::::::::::::::::::::::::::::   Vale, que sí. Que hemos entendido que a todos nos fascina el desayuno de los hoteles. De hecho, después de un estudio que he realizado yo misma estos últimos años centrándome en este área, he llegado a la conclusión de que el ser humano presentaLEER MÁS

Hay que ver qué envidia me da esa gente que va organizando con alegría y entusiasmo sus días de asueto. En cuanto al tipo de ocio elegido para estas jornadas en las que no le vas a ver el careto a tu jefe (¡bendita Semana Santa!), los criterios que entran en juego son diversos y todos comprensibles: el presupuesto monetario, los ánimos de cada uno e, incluso, todo el trabajo que tienes pendiente de tu propio trabajo que debes acabar para que al llegar al trabajo no te echen del trabajo. Es decir: LA VIDA MISMA. ¿Y qué me decís de esos opositores que seLEER MÁS

Las mujeres somos una pasada, así de clarito comienza esto. Confieso que llevo varias días dándole a la cabeza (ya sabéis que es mi actividad favorita en la vida) sobre cómo enfocar un escrito dedicado a nosotras sin caer en tópicos que no se hayan dicho ya estos días. Tarea difícil, ¿verdad? Desde luego, lo que sí no me apetece es ponerme en plan politóloga o líder de masas, porque aunque tenga claro lo que pienso, en realidad lo que me gustaría es hablar de nosotras desde lo pequeño. Y ESE PEQUEÑO NOS HACE MUY GRANDES. ¿Y qué significa hablar de “lo pequeño”? Pues paraLEER MÁS

¡Cómo se agradece tener buenas amigas! Ahí están para lo bueno,para lo malo y lo regulín. Y luego está Ansi (lo sé, imposible olvidarse de ella, pero por si acaso os la vuelvo a presentar aquí). Ella no es que se preocupe por ti y acuda en tu ayuda a las tres de la mañana si hace falta. No. Ansi ya se anticipa a tu problema, es como una pitonisa de las madrugadas televisivas. Entonces, ya os lo podéis imaginar; se chulea cantidad ante el resto de la pandi porque ella es siempre la primera en conocer mis más íntimas urgencias amiguiles. Incluso se haLEER MÁS