Hace ahora justo 12 años, el Costi y yo decidimos hacernos cargo de un gatito que venía acompañado de un heterogéneo y colorido grupo de hermanos. Del padre de las criaturas no tenemos dato alguno, ya se sabe que después del kiki muchos se van a por tabaco y si te he visto no me acuerdo, aunque sí conocíamos perfectamente a su madre: una gata que resultaba ser la versión felina de Elizabeth Taylor, lo que conllevaba un éxito de ligoteo impresionante que tenía medio loca a mi suegra; la cual se había autoerigido como cuidadora de todos los gatos abandonados del barrio, y queLEER MÁS

No hay tema más universal que el amor. Ni más amplio, ni más complejo, ni más íntimo, ni más público. Además, todo los misterios que conlleva dan pie a un estudio desde el más filosófico al más ñoño, eso ya depende del estilo de cada uno. Yo optaré en esta ocasión por un aire más mundano, porque para mostrar todo mi vasto dominio sobre cualquier materia ya tengo el resto de días, como habrá podido comprobar la masa lectora gracias a los innumerables conocimientos aquí expuestos y desarrollados. Es por ello que me basaré en datos empíricos y, en consencuencia, fiables; siempre que estos hayanLEER MÁS

No comprendo qué le ocurre a ciertas personas cuando se encuentran en la sala de espera del médico, porque de repente se ponen a hablar con el de al lado a unos decibelios que no vienen al caso, no sé si por causa de algún problema auditivo o más bien para que los demás allí presentes disfrutemos de su conocimiento sobre determinados temas. Lo peor de todo es que este tipo de personas no suelen sufrir ningún tipo de vergüenza, es más, los que solemos padecer el bochorno somos los que estamos allí escuchando el siguiente monólogo: “A ver, es que el mes pasado seLEER MÁS

¡Meritazo total! Porque sin haber publicado ni una sola foto poniendo morritos en el espejo de su baño, Mala ha conseguido una parroquia de cuatro mil seguidores y seguidoras. Naranianonianooooooo. Olvidaos de esa gente petarda que cuelga una foto en Instagram enfocando su culo hacia una puesta de sol en una playa de Bali, obteniendo doscientos millones de likes en tan solo un minuto. Bua, ¡ya ves tú!, que ni siquiera hace falta saber leer para eso. Ellos están en el váter de su casa, por ejemplo, móvil en mano, y de repente les sale una foto en la que se observa un remarcado predominioLEER MÁS

Qué envidia me da esa gente que tiene una facilidad pasmosa para sacarse selfies desde cualquier ángulo posible y superando todos los obstáculos habidos y por haber, bien sea porque la foto es tomada entre cuarenta mil personas en un concierto, bajando el rápido del río Sella o escapando de los antidisturbios en una manifa. Pues ahí los ves, CLIC CLIC CLIC con una sola mano y encima salen guapos y bien enfocados. Yo, de verdad que me saco el sombrero ante semejante destreza artística, porque aquí, la que escribe, no sabe hacerse un autorretrato ni cuando sale de la peluquería para mandárselo al CostiLEER MÁS

No te sientas mal si tu madre te abochorna de vez en cuando, porque ¡la mía lo hace constantemente! Mi santa madre es culta, curiosa y superdivertida, pero tiene un leve problema: la mujer cree que la humanidad entera comprende nuestros chistes familiares; ya sabéis, esos palabros que solo se pronuncian en vuestra casa porque vosotros mismos los habéis creado. Vendría siendo el sentido del humor interno de cada familia, y la mayoría de las veces se queda como una gracieta o palabra de uso normal y corriente DENTRO DEL SENO FAMILIAR. Y ahí es cuando entra mi madre, que va soltando nuestras chorradas porLEER MÁS

No será por no haber buscado una pócima mágica que impida que los demás hablen mal de ti. Y subes montañas y desciendes valles y te vas al Nepal y a la Patagonia e intentas convencer a un chamán de una tribu del Amazonas para que elabore el antídoto contra el palabrerío ajeno. Nada. No aparece por ningún lado. ¿Será que no existe? Pues cosas que parecían impensables se han hecho realidad, desde clonar una oveja hasta convertir a verdaderos ineptos en gobernantes de un país. ¿Y me dicen que es imposible evitar que opinen sobre tu vida? Será que es cierto y tendré queLEER MÁS

Lo que yo quiero a mi Costi no está escrito. Lo adoro hasta la última constelación estudiada por el ser humano, y si no se ha encontrado alguna que esté a su altura, la descubro yo misma aquí y ahora para él; ya que mi Costi es un hombre que, mínimo, se merece una galaxia a su nombre. Él ha nacido para eso y mucho más. Injusto sería bautizar a un satélite con sus iniciales, porque los satélites son un coñazo que lo único que hacen es dar vueltas alrededor de otros chismes, y mi Costillo ha venido aquí para brillar como un astro, porLEER MÁS

En mi pandilla de amigas, antes hacemos sincronizar nuestros cuerpos en una piscina a lo Gemma Mengual, que lo que es sincronizar horarios y agendas. Es más, puede que consigas que te dejen entrar en el Despacho Oval de Donald Trump con mucha más facilidad que la nuestra para quedar un día todas juntas: [Riiiiiiing, riiiiiing] -Despacho del señor Trump al habla. -Hola, soy Mala de los Nervios y querría acercarme hasta ahí para escupirle a la cara a ese señor de la cara rosa y pelo amarillo. ¿Cuándo podría ser? -Espere un momento, por favor, que tenemos la agenda a reventar. ¿Sería para unLEER MÁS