Hay familias que viven en el sobreentendimiento: se sobreentiende que te quiero porque eres mi hija y se sobreentiende que os quiero porque sois mis padres, y aprovechando esta ley natural de sobreentendernos que nos queremos los unos a los otros, puede que te lleve al acomodamiento y te dejes estar así. Ojo, que esta práctica no resta amor ni veracidad, que a estas alturas no vamos a explicar que el afecto no tiene que ir unido a demostraciones pomposas, y que la práctica de ellas no suman más devoción; aunque sí es cierto que después de un tiempo te cuestiones si podrías haberlesLEER MÁS

  Hablemos de la importancia de verse guapo o guapa. ¿Es fundamental en la vida? ¿Es una bobada superficial? ¿Es de frívolos concederle al tema más tiempo del necesario? ¿Existe gente a la que realmente se la trae al pairo o es una pose para hacerse el espiritual? Preguntas subjetivas, respuestas subjetivas; nada nuevo bajo el sol. No existe en toda la galaxia algo menos imparcial que este tema, ya que depende de mil factores y del contexto personal de cada uno. Ahora bien, estaremos todos de acuerdo en que es fundamental para el buen funcionamiento de tu autoestima, ignorando a estas alturas esos comentariosLEER MÁS

Hace tan solo unos días nos juraban que esta clausura nos iba a venir muy bien para reflexionar, ralentizar nuestros ritmos, dedicarte tiempo a ti mismo, sumergirte en la lectura, conversar tranquilamente y saber apreciar la belleza de las pequeñas cosas. Si no os importa, disculpadme un momento, por favor: Jajajajajajajajajajajajajajajajajajaja He terminado. ¡Pero si esto es un sinvivir! Entre aplaudir desde el balcón, entrenar como una gimnasta olímpica, y leer los primeros textos de Bob Dylan y la biografía de Virginia Woolf, yo ahora mismo estoy al borde del colapso. A PUNTO ESTOY DE PREFERIR UN POQUITO DE FIEBRE QUE ME LIBERE DE TODOLEER MÁS

Hay épocas en las que no sales de casa, bien porque estás en un período de tu vida en el que crees que eres el ser humano más feo del mundo, o bien porque te lo manda el Gobierno. Ambas son igual de legítimas y en ambas tendrás que esforzarte para convertir tu casa en el anti-foco del aburrimiento supino. Pero tranquilos todos y todas, que aquí ha llegado vuestra heroína: YO; esa persona que da sentido a vuestra existencia y que os aproxima al júbilo y al placer. Sin más dilación, procedamos, pues, a la subsiguiente lista de tareas que os recomiendo para evitarLEER MÁS

  Contamos con algún que otro antecedente sobre este tema en el blog, no carente de polémica, bien es cierto; en el que me centraba en esta fiebre moderna de hacer del tiempo libre con los hijos un desparrame de diversión y una búsqueda de actividades siempre originales, a poder ser más originales que la de otros padres, para ser unos padres más chachiguachis que otros padres, y estos nuevos padres tendrán que ser más chachipirulis que los padres de al lado; configurando así una cadena de alta competición del chachiquetecagas de la que desconozco su fin. En todo caso, niños y adultos estamos inmersosLEER MÁS

  Para resarcirse de siglos y siglos mostrando a las mujeres desdén e indiferencia -eso en el mejor de los casos-, resulta que ahora les ha dado por sacarnos en los medios con sobrenombres rimbombantes con cierto tufillo hortera y condescendiente. Me refiero a esos nuevos apelativos que han lanzado desde el mundo del periodismo deportivo para denominar a equipos femeninos de lo que sea (¡noticia, no solo hablan de fútbol!) a través de calificativos al estilo de “Las Guerreras”, “Las Incansables”, “Las Luchadoras” y mamarrachadas similares que me parecen una memez y una machistada descomunal. Para empezar, en el mundo del deporte nadie quiereLEER MÁS

Anda que no he dudado con el enfoque en el que basarme para analizar un tema tan denso, como lo es ese cagarro pestilente convertido en programa de televisión, llamado Sálvame. Quien dice programa de televisión puede decir también pantomima grimosa, microcosmos del feísmo o apología de la vulgaridad, mostrada en formato de dieciséis novenos. En cualquier caso, no existe ninguna mente privilegiada, y mucho menos la mía, capaz de ofrecer un resumen en menos de mil palabras de ese entramado multidisciplinar y polifuncional que es el Sálvame, dado que se ramifica en numerosos universos repletos de materias ricas en excrementos y, por lo tanto,LEER MÁS

Analicemos hoy un tema, cuanto menos, perturbador: esas pobres muchachas que lucen sobre una tarima sus escuchimizados esqueletos . No tienen ni que hacer mucho esfuerzo para caminar, porque con tal de que alguien deje una puerta abierta sin querer, entra una corriente que las desliza estupendamente pasarela adelante. En general, la industria a la que pertenecen les exige mantener sus cuerpos como espárragos de reducidísimo calibre, y en casi todas las exhibiciones se repiten los mismos patrones, previa advertencia del diseñador o diseñadora que monta el numerito. Las pobres no son más que unas mandadas. Enunciaré, a continuación, las principales majaderías que he observadoLEER MÁS

Mi madre no me deja en herencia joyas o terrenos edificables, no. Me deja unos ojos más grandes que mi cara a una miopía pegados, por cierto, y un grandioso historial médico familiar en cuanto a cáncer de colon se refiere. Es por ese motivo que su médico me aconsejó comenzar ya con las pruebas de detección precoz y a ello me puse, de manera que tras un tiempecito de espera, la semana pasada tuvo lugar el gran día de meterme una camarita por ese oscuro e inhóspito lugar, para asegurarnos de que mis cañerías estuviesen limpias y lustrosas. Eso sí, procedí días antes aLEER MÁS