TEMAZO: Intentar cuadrar agendas para una comida entre amigas.

TEMAZO: Intentar cuadrar agendas para una comida entre amigas.

SincroEn mi pandilla de amigas, antes hacemos sincronizar nuestros cuerpos en una piscina a lo Gemma Mengual, que lo que es sincronizar horarios y agendas. Es más, puede que consigas que te dejen entrar en el Despacho Oval de Donald Trump con mucha más facilidad que la nuestra para quedar un día todas juntas:

[Riiiiiiing, riiiiiing]

-Despacho del señor Trump al habla.

-Hola, soy Mala de los Nervios y querría acercarme hasta ahí para escupirle a la cara a ese señor de la cara rosa y pelo amarillo. ¿Cuándo podría ser?

-Espere un momento, por favor, que tenemos la agenda a reventar. ¿Sería para un escupitajo, dice?

-Sí, a poder ser.

-Es que para escupitajos lo tenemos casi todo cubierto. Pero espere, parece que hoy ha tenido suerte, señorita. Tenemos un hueco disponible de uno que se ha dado de baja porque se ha aguantado tantas flemas para el escupitajo, que ha sido ingresado por obstrucción en las vías respiratorias.

-¡Qué bien! ¿Sería entonces para qué día?

-¿Martes 27, 10:30 de la mañana?

-¡Fantástico! Muchas gracias.

-A usted. Y que escupa con gusto.

-¡Muy amable! ¡Eso espero!

 

Y ya está, ¿veis qué fácil, por favor?

Ponte tú ahora con el grupo de Whatsapp. A ver cuánto tardas en querer encontrar otra pandilla aunque sea en la sección de contactos del periódico. Yo, diez minutos, aproximadamente. Convencidísima estoy de que pongo un anuncio por palabras y en una hora ya tengo hecha la nueva pandi, elegido el restaurante, el menú y el modelito. Aunque lo más probable sería que mi nueva cuadrilla estuviese formada por los miembros de la anterior, después de que buscasen como locas nuevas amigas en la sección de contactos, hartas de no poder entendernos nunca en cuestión de agendas.

Lo peor de todo es que siempre repetimos el mismo patrón, que es el siguiente:

1- PROPOSICIÓN DE UN HORARIO

2- COMPROBAR QUE NO ES APTO

3- NUEVA PROPOSICIÓN DE HORARIO

4- ESTE ES PEOR TODAVÍA

5- DEJAMOS EL MÓVIL POR UNOS DÍAS

6- ALGUIEN RECUERDA QUE HAY QUE ESCOGER UNA FECHA

7- VOLVER AL PUNTO NÚMERO 1 Y REPETIR PROTOCOLO INDEFINIDAMENTE

En resumidas cuentas, aunque seamos solo siete personas, los obstáculos que nos impiden encontrar un día para comer y charlar tranquilamente son verdaderamente infinitos. Encima, el fluir de mensajes en los que informamos sobre nuestros horarios crea un galimatías de dimensiones faraónicas, imposibles de ser capturadas por el ojo humano. Yo leo y releo aquellos comentarios y sigo sin enterarme de quién puede ir y quién no. Y no es por falta de voluntad, la cual yo os juro que le pongo, y mucha; sino porque ningún cerebro humano posee la memoria y comprensión lectora para asimilar tanta información en código casi militar:

-Yo el 15 no puedo, pero del 17 al 20, sin problemas.

-Joder, pues yo justo del 17 al 20, imposible.

-¿Y el 21?

-Hola. Perdón, no estaba atenta al móvil. No he leído mucho pero yo esta semana fatal. La que viene, me va bien, menos el martes a partir de las 3, y el jueves, podría, pero tendría que ser temprano.

-A ver, que yo cuando dije que no podía del 17 al 20, en realidad, si el 20 no es muy tarde, puedo acercarme.

Hola, chicas. Os acabo de leer. Yo hasta el 25 no pillo vacaciones, pero podría quedar para una cenita en vez de comida.

-Pufff, ¡a mí si es por la noche me viene horrible! No tengo a quién dejarle los niños, porque a mi maromo esta semana le toca de noche, pero la que viene, podría perfectamente.

Y de esta guisa, queridas y queridos lectores, nos pasamos una media de dos meses y medio.

Además, dado que el baile de cifras, horarios y turnos es tal, mi Costi me suelta: “Yo que tú me haría un Excel y cruzaría esos datos con una base de datos de tipo SQL”. ¡Y se queda tan pancho, oigan! Hala, sí, que estoy yo ahora como para descifrar lo que suelta por la boca este hombre, que a veces parece que habla en arameo. Si es que ya no sabe qué hacer para quedar siempre de sabelotodo. ¡Qué hartura! Así que le respondo: “¡Pero qué SQL ni qué SQL! Anda, quita de aquí, que tengo que ponerme a leer los 250 mensajes que me han entrado mientras he ido al baño!”.

Bien es cierto que yo no me quedo tranquila hasta que no hay algún enfado por parte de alguna de nosotras. Cuando parece que se avecina un pollo, me siento como en casa, francamente. Pienso: “Estas sí que sí, ¡estas sí que son mis chicas!”, y me quedo como aliviada, todo hay que decirlo.

Y ese olor a drama suele ocurrir cuando alguien ha dejado claro que no podía ni el 21, ni el 22; aunque el 23, sí, pero solo a media tarde; el 26 siempre que sea una cena en vez de comida, y a partir del 27 tendría que verlo aunque lo más probable sea que no, pero pudiera ser que el 28 por la mañana, sí. Con lo cual, aclaradas entonces sus condiciones, puede que surja algo similar a esto:

-Chicas, ¿y qué os parece el día 22?

A VER, ¡QUE YO YA OS DIJE QUE NO PODÍA NI EL 21, NI EL 22, Y EL 23 SOLO A MEDIA TARDE, Y EL 26 CENA EN VEZ DE COMIDA. ¡NI QUE FUERA TAN DIFÍCIL!

¡No, no; si nos ha quedado cristalino! ¡Tan claro como el texto de la piedra Rosetta, vamos! Pero vaya, no sabemos maniobrar de otra manera, es nuestra marca de la casa. Qué más da, puede que sepa mejor una Cocacola en otro momento y con menos preparativos.

De todas formas, yo ya iré cruzando los datos con la base SQL para la próxima comida de amigas. Seguro que ahí está la clave.

 

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