Puesto que a cazurra y zopenca no me gana nadie, puede que os extrañe saber que siempre he sido muy fan del mundo académico. Y es que donde se pongan unos apuntes o esquemitas, ahí que voy yo como si no hubiera un mañana. De hecho, comencé mis días estudiantiles con solo dos años porque resulta que unos vecinos más mayores que yo empezaban el cole y no veáis la rabieta que pillé, que no había forma de calmarme. Claro, no era para menos. ¡Pedazo de envidia! ¿A quién no le apetece pasarse al lado oscuro de los deberes, exámenes, noches en vela y matemáticasLEER MÁS

¡Pero qué rollazo de vida, os lo juro! Yo es que siempre tengo que tener la cabeza ocupada en algo (malo) y como con lo mío solo me saturo moderadamente, pues tramito también los papeles de adopción de las penas de los demás; para obtener, de este modo, el mogollonazo de preocupaciones en el cerebro que hacen de mi vida una auténtica caca. Perdón: “hez”, que no hay motivo alguno para ponerme vulgar. Para empezar, lo de ser empático con los demás dicen que está fantástico porque es señal de buena relación con el prójimo y, consecuentemente, con uno mismo y bla bla bla… ¿SabéisLEER MÁS

Ya sabéis que a veces me luzco eligiendo a mis amigos. Ya solo conociendo a Ansi, adivinaréis que no los someto a un cásting demasiado selecto. Pero vaya, que la chiquilla tiene siempre tanta energía y tantas ganas de vivirlo todo tan intensamente, que me da cosilla dejarla de lado. Ahora bien, a Nito (odia que lo llamemos Insomnito, dice que está muy mayor para eso) es que no lo aguanto y ya os lo he dicho miles de veces. Es verlo y me pongoooooo…brrrrrrr…me entran escalofríos. ¡Mira!, ¡mira como se me erizan los pelillos del brazo! No es para menos porque es abusón, un chulito,LEER MÁS

[“ Disculpe, ¿podría traerme otro cafecito con leche, por favor?”] Me tenéis que perdonar pero estoy aquí en una terracita pidiendo un nuevo suministro al camarero, al mismo tiempo que muevo mi silla sin parar, buscando ese rayo de sol ideal que incide en la vértebra adecuada de tu espalda. A ver, a ver…yo creo que veinte centímetros más hacia a la derecha…voilà. Lo tenemos: la postura perfecta. [“Sí, descafeinado, gracias”] Ah, nada, que ha venido otra vez el chico a preguntarme si lo quería descafeinado. Quizás le suene  mi cara, porque una es de las que hace caiditas de pestañas por doquier. Y aunque dentroLEER MÁS

Tras finalizar una tarea recomendada por el Doctor C. (siempre es un placer volver a recordarlo, ¿verdad?) en la que tuve que recopilar por escrito una serie de datos durante tres meses, me quedé petrificada ante aquel tráfico de ideas y cosas y reflexiones y obsesiones entrecruzadas y pensamientos y percepciones. Qué buen ejemplo para mostrar esa bello recurso literario llamado polisíndeton, ahora que me doy cuenta. Y es que en mi cabeza siempre hay polisíndetos. Es como si nunca acabase de pensar en algo. Y esto Y lo otro Y aquello Y lo de más allá. Y, Y, Y, Y…..No hay final, amiguitos, esta cabeza nunca descansa. Me ocurreLEER MÁS

La primavera es una estafa como una catedral, vamos. ¿Qué es lo que te venden? Tías megafelices con sus vestidos de flores, niños haciendo la croqueta ladera abajo sobre verdes prados, una cena en la terraza de un ático de lujo o en un local playero finolis, de esos estilo ibicenco, que ahora se llaman de todo menos “chiringuito”. A saber: lounge, cool bar&beers, chillout coffee….¿pero qué chorradas son esas? En la vida normal, la verdad es que pareces un poco imbécil hablando así: – Hola Menchu, ¿qué tal la salida de ayer? – Fenomenal. Primero fuimos al lounge bar, después a una terraza chill out y porLEER MÁS

Hay que ver qué envidia me da esa gente que va organizando con alegría y entusiasmo sus días de asueto. En cuanto al tipo de ocio elegido para estas jornadas en las que no le vas a ver el careto a tu jefe (¡bendita Semana Santa!), los criterios que entran en juego son diversos y todos comprensibles: el presupuesto monetario, los ánimos de cada uno e, incluso, todo el trabajo que tienes pendiente de tu propio trabajo que debes acabar para que al llegar al trabajo no te echen del trabajo. Es decir: LA VIDA MISMA. ¿Y qué me decís de esos opositores que seLEER MÁS

¡Cómo se agradece tener buenas amigas! Ahí están para lo bueno,para lo malo y lo regulín. Y luego está Ansi (lo sé, imposible olvidarse de ella, pero por si acaso os la vuelvo a presentar aquí). Ella no es que se preocupe por ti y acuda en tu ayuda a las tres de la mañana si hace falta. No. Ansi ya se anticipa a tu problema, es como una pitonisa de las madrugadas televisivas. Entonces, ya os lo podéis imaginar; se chulea cantidad ante el resto de la pandi porque ella es siempre la primera en conocer mis más íntimas urgencias amiguiles. Incluso se haLEER MÁS