Las mujeres somos una pasada, así de clarito comienza esto. Confieso que llevo varias días dándole a la cabeza (ya sabéis que es mi actividad favorita en la vida) sobre cómo enfocar un escrito dedicado a nosotras sin caer en tópicos que no se hayan dicho ya estos días. Tarea difícil, ¿verdad? Desde luego, lo que sí no me apetece es ponerme en plan politóloga o líder de masas, porque aunque tenga claro lo que pienso, en realidad lo que me gustaría es hablar de nosotras desde lo pequeño. Y ESE PEQUEÑO NOS HACE MUY GRANDES. ¿Y qué significa hablar de “lo pequeño”? Pues paraLEER MÁS

No sé por qué, pero hay cosas en la vida que siempre le ocurren a todo el mundo menos a ti. A saber: nunca te toca la cesta de navidad del súper, nunca consigues la mega ganga de la que te puedas chulear, nunca tienes un hijo feo y; nunca, JAMÁS DE LOS JAMASES, eres ni serás una choni. De hecho, según tu criterio, tienes más posibilidades de que tu jefe te ordene ir a su despacho para alabar tu trabajo, que de ser una choni. Porque, ¿choni, tú? Ay…jeje…como que te da una risa floja y condescendiente tan solo de pensarlo. ¡Pero si túLEER MÁS

Cuando sonó el despertador esta mañana hice lo de siempre: encender la lamparita, dejarme estar a gustito cinco minutitos más, levantarme, dirigirme hacia el baño directamente, y; justo allí, se obró un pequeño gran milagro. Me coloqué ante el espejo y…oh…¡¡¡dioses del Olimpo!!! ¡Pues puede que no sea tan fea! De hecho, ¡anda!, mira con qué pelito más mono me he levant[piip piip piiip], y tengo buen colorcit[piip pip piiip], e incluso diría que tengo unos ojaz[piiiiiip piiiiiiip piiiiip]. Ay, qué pesaditos con el ruidito ese[piip piip] ya podrían apag[piip piiip piiiip], que me están taladrand[piip piiiiiip piiiiiiip] el cereb[piip piiiip piiiip piiiip piiiiiip piiiip]LEER MÁS