Hace ahora justo 12 años, el Costi y yo decidimos hacernos cargo de un gatito que venía acompañado de un heterogéneo y colorido grupo de hermanos. Del padre de las criaturas no tenemos dato alguno, ya se sabe que después del kiki muchos se van a por tabaco y si te he visto no me acuerdo, aunque sí conocíamos perfectamente a su madre: una gata que resultaba ser la versión felina de Elizabeth Taylor, lo que conllevaba un éxito de ligoteo impresionante que tenía medio loca a mi suegra; la cual se había autoerigido como cuidadora de todos los gatos abandonados del barrio, y queLEER MÁS

No te sientas mal si tu madre te abochorna de vez en cuando, porque ¡la mía lo hace constantemente! Mi santa madre es culta, curiosa y superdivertida, pero tiene un leve problema: la mujer cree que la humanidad entera comprende nuestros chistes familiares; ya sabéis, esos palabros que solo se pronuncian en vuestra casa porque vosotros mismos los habéis creado. Vendría siendo el sentido del humor interno de cada familia, y la mayoría de las veces se queda como una gracieta o palabra de uso normal y corriente DENTRO DEL SENO FAMILIAR. Y ahí es cuando entra mi madre, que va soltando nuestras chorradas porLEER MÁS

Estos días tengo un disgusto que nada me lo puede quitar. Ni más ni menos que mi Grundig, esa minicadena que me regaló mi abuela en el año ’92, está llegando a su fin y, aunque parezca exagerado, mi pena es superlativa. Me la compró justo cuando yo no daba abasto con mis playbacks delante del espejo, y me moría por comprarme cedés y por hacer mis casetes megamix gracias a la doble pletina, pero en mi casa no había un duro. Así que un día me dio una sorpresa descomunal. Pagada a plazos, como se hicieron siempre las cosas en mi casa, la minicadenaLEER MÁS

Siempre me ha gustado realizar sondeos sobre quién se lleva la peor parte en cuestión de hermanos. Me encantaría admitir que el resultado de dichas encuestas ha reforzado mi teoría, porque convencida estoy de que ser la mayor es un rollo de descomunal magnitud; pero no ha sido así. La conclusión del estudio es que CADA UNO SE QUEJA DEL PUESTO QUE LE HA TOCADO. De manera que el pequeño se queja de cargar con las culpas de todo, el del medio porque pasa inadvertido y el mayor porque ha de ser responsable. Pero atención, damas y caballeros; desde mi posición de hermana mayor, yoLEER MÁS

¡Ya lo que me faltaba! Ni más ni menos que mis dos adorables progenitores, esto es, mi señor padre y mi señora madre están atravesando una etapa más propia de dos díscolos mancebos que de una parejita de sexagenarios. “Pues a mí me parece muy entrañable”, pensará el respetable. A lo que yo añado que lo será siempre que no se trate de tus padres, pues me contaréis las ganas que tengo yo de lidiar con dos púberes que lucen canas. En todo momento y, dado que siempre elaboro mis estudios con datos precisos y 100% fiables, acompañaré esta teoría con un ejercicio en elLEER MÁS

No sé cuál es la ley física que le afecta a mi madre cuando hablo con ella porque cosa que le digo, suceso que le cuento o anécdota que le relato, se le olvida con una facilidad sorprendente. Podría decirle que vaya al médico a verse eso del estribo, el yunque, el martillo y todas esas herramientas que salían en el libro de Naturales. Pero lo más probable es que ella me corrija recitando una a una las piececitas que conforman el oído externo e interno, así, de corrido; como quien canta la tabla del dos, ya que ella posee una memoria estratosférica y bienLEER MÁS

Sí, queridas y queridos; ya ha llegado el momento en que una es clavadita a su santa madre. Hasta entonces barajabas ciertas similitudes, algunos patrones que se repetían y que te tenían algo mosca. Pero hete aquí que recientemente he encontrado entre mis papeles una receta de cocina escrita a mano (de lentejas vegetales, para los más curiosos), que me dio la respuesta a todo. No tenía nada especial: era una hojita de un cuaderno en espiral, con letra de boli azul estándar; probablemente un Bic azul escribe fino Bic Cristal escribe normal, enmarcada dentro de las cuadrículas de toda la vida (en la queLEER MÁS

Todos hemos visto esas series americanas donde el padre es pluscuamperfecto: nunca se pierde los partidos de su hijo (que es el quarterback con más futuro del condado), y siempre que tienen una riña, va a su cuarto para soltarle una frase que cambiará el rumbo del adolescente y el de los telespectadores, que quedan petrificados ante la belleza de esas sabias palabras. Sin duda, se trata de un padre que se escapa del hospital el día que va a ser operado de urgencia de apendicitis. Y ahora yo pregunto: “¿Vuestros padres se han levantado de la cama del hospital, se han arrancado de cuajoLEER MÁS

  ¿Por qué se le llama “Fin de año”, si lo que es finalizar, no finaliza nunca? Encima, resulta inquietante que a las ocho de la mañana digas que es “NOCHEVIEJA”. ¿Pero cómo va a ser eso posible? Las mañanas son las mañanas y las noches, las noches; y que no me vengan con rollos que ya me estoy viniendo arriba con mi cabreo personal hacia este día.LEER MÁS