Qué rabia me da no poder empezar a lo grande, despotricando de ese algo que me molesta y poniéndolo fino fino; lo que se dice de verano. ¿Por qué? Porque resulta que lo que podría causarme ciertas perturbaciones son unos seres monísimos que te mueres, lindísimos y megasimpáticos; que me abrazan, me dan besitos y me ofrecen Gusanitos de forma desinteresada. ¿Existe un gesto de fraternidad amorosa más grande que  ese? Bueno, más bien me regalan un único Gusanito mientras ellos se quedan con el puño lleno. Empiezan pronto a conocer el valor del Capitalismo. Repartir por doquier no es lo suyo. Así que yo observo esaLEER MÁS

Sí, queridas y queridos; ya ha llegado el momento en que una es clavadita a su santa madre. Hasta entonces barajabas ciertas similitudes, algunos patrones que se repetían y que te tenían algo mosca. Pero hete aquí que recientemente he encontrado entre mis papeles una receta de cocina escrita a mano (de lentejas vegetales, para los más curiosos), que me dio la respuesta a todo. No tenía nada especial: era una hojita de un cuaderno en espiral, con letra de boli azul estándar; probablemente un Bic azul escribe fino Bic Cristal escribe normal, enmarcada dentro de las cuadrículas de toda la vida (en la queLEER MÁS

Las mujeres somos una pasada, así de clarito comienza esto. Confieso que llevo varias días dándole a la cabeza (ya sabéis que es mi actividad favorita en la vida) sobre cómo enfocar un escrito dedicado a nosotras sin caer en tópicos que no se hayan dicho ya estos días. Tarea difícil, ¿verdad? Desde luego, lo que sí no me apetece es ponerme en plan politóloga o líder de masas, porque aunque tenga claro lo que pienso, en realidad lo que me gustaría es hablar de nosotras desde lo pequeño. Y ESE PEQUEÑO NOS HACE MUY GRANDES. ¿Y qué significa hablar de “lo pequeño”? Pues paraLEER MÁS