Señoras, señores; aquí hay temazo. Comencemos, pues. El día de tu cumpleaños es una fecha curiosa. Se trata de un acontecimiento que proporciona variedad de sensaciones según sea el homenajeado, de modo que para algunos solo aporta mera indiferencia, para otros es un motivo más para estar deprimidos debido al inexorable paso del tiempo, y, antagónicamente a estos, están aquellos o aquellas que lo toman como un día de gozo y alegría merecedor de todo tipo de festejos. …..Y POR OTRO LADO ESTOY YO. Queridos lectores y lectoras, me declaro la única persona en el mundo que pasa una vergüenza horrorosa el día de suLEER MÁS

A esta gente directamente no la soporto. Se trata de ese tipo de persona que se considera a sí mismo un alma iluminada capaz de despertarnos en los demás la fe en la perfección, bien con su mente privilegiada, bien con sus decisiones acertadamente tomadas o bien con su belleza sin igual. ¡Qué pelmas, por favor! Lo peor de todo es que te comentan todos sus superpoderes, te hablan de su sublimidad en tal materia y te narran cuán especial es esa pintita que tienen en el iris de sus ojos; pintita que por supuesto, tú, como individua mundana, no tienes. ¡Faltaría más! Para ilustrarLEER MÁS

La coordinadora del Instituto Observacional del Comportamiento de los Tíos (IOCT), la prestigiosa experta Mala de los Nervios, publica esta semana la conclusión final de su estudio. Siguiendo el clásico modelo cartesiano, la investigadora ha desarrollado durante tres años este proyecto denominado Los tíos: para qué dicen que les gustan las tías sencillas y naturales si no se lo creen ni ellos. Este trabajo, iniciado a partir de una anécdota personal de la propia De los Nervios, nos presenta a través de su cinco etapas (evidencia, análisis, síntesis, comprobación y conclusión) la ausencia de relación entre teoría y práctica, en cuanto a lo que laLEER MÁS

Aquí estamos, es enero y seguimos vivitos y coleando y con ganas de seguir dando por culete a más de cuatro. Buena señal. Para empezar, se han acabado las Navidades, y reconozco que este año quería dármelas de especial, ya que lo de poner a parir a estas entrañables fechas se ha quedado como muy mainstream. Y eso que una se cree única y piensa que ha sido la primera que comenzó, tiempo ha, a odiarlas y despreciarlas sin nocturnidad ni alevosía. Aunque ojo, hastiar las Navidades, sí; PERO A MÍ QUE ME REGALEN COSAS. De ninguna manera miento si confieso que las detesto, peroLEER MÁS

No me negaréis que con este título Fangoria no te harían un temazo brutal. ¡O los Kaka de Luxe! Bua, es que menudo himno podría salir de aquí. “QUIERO [¡quiero! -coros-] SER [¡ser!] MINIMALISTA EMOCIONAAAAAAAAL [¡aaaaaaaal!]” Esto es una mina de oro pilles por donde la pilles. Lo cierto es que aunque parezca una canción de la movida madrileña, no es más que mi propósito para este año nuevo. ¡Y voy en serio! Mucho cuidado, gente, mucha atención porque quizás me convierta en un ser frío, aséptico, inerte. Es más, nada de minimalismo. ¡Mejor ser nihilista emocional! Ser un trozo de carne que pulula porLEER MÁS

Por el bien de mi descanso mental, una se ha dejado vencer por la neurosis generalizada en cuanto a lo que se considera un gracieta o no, y por tal motivo he cambiado el título, el cual en su versión original era “Acosando a tíos en Zara”; acción que refleja de manera más fidedigna  lo que me dediqué a hacer durante un buen rato en una tarde de compras. Por lo tanto, lo he transformado en “Perseguir a tíos en Zara”, rótulo que me hace parecer una ciudadana de bien. De todos modos, aunque lo hubiese titulado “Acosando a una percha en Zara”, quien seLEER MÁS

A finales de este verano, mi community manager casero, mi mano derecha empresarial, mi CEO, mi SEO y todas esas cosas que dice que hace él, me aconsejó poner un foto mía como perfil del Facebook. Yo, persona en absoluto ducha en cuestiones de redes sociales, me negué de antemano y de posmano. Me negué en inglés, en francés, en chino mandarín y en tagalo. Simplemente no. Yo argumentaba que con el dibujo de Mala, hecho a mano y coloreado con mis Faber Castell, regalo estupendo de mi amiga Marta, era más que suficiente. Nadie necesita contemplar mi careto y yo no necesito ser contemplada.LEER MÁS

Con esto del postureo ya no se sabe si alguien es intelectual porque sí, porque mola o porque luce mejor en instagram. La otra opción, la de ser una persona genuinamente culta, la descartamos. Que conste que para ir de falso cultureta no hace falta vivir en el siglo XXI haciéndote fotos con tu colección de vinilos de Björk, ya que hacerse el enteradillo o el avanzado erudito ha existido toda la vida. Ahí tenemos a Cervantes, riéndose de los que leían noveluchas de poca monta sobre caballeros medievales o los que, en su época, ponían a parir a Lope de Vega por hacer teatroLEER MÁS

Son tiempos inciertos para el humor y eso me entristece. ¿Qué está pasando ahí fuera? ¡Que alguien me lo explique pero ya! Resulta que ahora todo es una ofensa y, no; no voy a ir por el camino facilón de “pues toda la vida se ha llamado así y no ha pasado nada”. Desde luego que no acudiré a ello para defender mi discurso porque, según mi opinión, la tradición jamás es un eximente de nada. Es más, a mí las tradiciones me traen bastante por culo. Hala, ahí; comienzo arrasando. Continúo: Las tradiciones son unas costumbres que las empieza o las dicta un fulanoLEER MÁS

Mira que insisto en que no, que yo no soy de las que me enrollo; salvo que quiera contar una anécdota, salvo que esté nerviosa, salvo que quiera impresionar a alguien, salvo que vaya de graciosilla, salvo que me encuentre a alguien por la calle o salvo que me tenga que explicar ante un médico; caso, este último, en el que no solo narro las molestias que padezco, sino que en un magnífico acto de sabelotodismo, llego incluso a dar un posible diagnóstico. A lo que, lógicamente, suele responder el facultativo: “Disculpe, eso en todo caso me lo deja a mí”. Tiene usted razón, noLEER MÁS