Desconozco el decreto ley según el cual se ha dictaminado que hablar de amor es de cursis. Puede que me equivoque, sin embargo me da la sensación de que se ha quedado relegado a las conversaciones de los más nostálgicos o sensibleros; de los que vulgarmente conocemos como “moñas” y que suelen formar parte de todo tipo de mofas. Pues yo, aprovechando la coyuntura, confieso sin pudor alguno que soy una moñas. Sí, y me encanta serlo, ya que por mucho que os esmeréis no encontraréis un tema más chulo que el amor, que el enamorarse, que el morirse de amor como lo hacían losLEER MÁS

Visto que a una le apasiona leer, no sería justo no dedicarle un momento de mi existencia a un tipo de publicación que propaga el bien por todo lo ancho de la humanidad como si fuese una ONG: las revistas de cotilleo. Desde siempre me han gustado las revistas. Usted póngame algo para leer que yo lo consultaré pormenorizadamente, ya sea la Hobbyconsolas, ya la Automotor; siempre le saco algo de jugo. En caso de estar en la sala de espera del dentista, por ejemplo, me leo el último número de la revista del Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la Provincia de noLEER MÁS

Al grano, que son tres horas de peli [Aviso: spoilers] Pues resulta que la película comienza con el bodorrio de la hija de Don Vito Corleone (el Brando), y alucinas con el fiestón allí montado. Aunque lo que más me llama la atención es que se parece bastante a las bodas de mi pueblo excepto que, no es por nada, señor Corleone, pero me faltaban las fuentes de langostinos. Perdón, de emulsión de langostinos, que es lo que se lleva ahora. Total, que un nivelazo de casamiento. Y no penséis que el Padrino contrató un trío musical con el organillo Casio. ¡No no no! SeLEER MÁS

¿Todavía sueltas lo de que El Padrino es tu peli favorita aunque no la has visto en tu fucking vida? Qué fortuna tienes de poder contar con Mala, ya que gracias a su exquisito criterio y a su amplio conocimiento intelectual, podréis descubrir verdaderas cucadas o, por el contrario, evitaréis tener que soportar un zurullo de los gordos. ¡Muy pronto en sus dispositivos electrónicos!  LEER MÁS