Mi amiga Mari Carmen es todo un personaje. Sabe de todo o hace que sabe de todo, nunca me ha quedado claro. El caso es que si te encuentras en un momento de indecisión o de no saber cómo solventar un problema, ahí está ella para aclararte cualquier incertidumbre, sea la posología del Voltarén o comprar las mejores pastillas de freno para el coche. Efectivamente, puede que no tenga ni idea de lo que habla, pero tal y como te lo vende, te hace creer en los elfos si es necesario. Lo cierto es que una de las cualidades de las que más presume esLEER MÁS

Yo no sé cómo funciona esto del tiempo: entre que un señor fue un adelantado asegurando que era relativo y que otros señores viven atrasados con su Franco y su aguilucho, en realidad no tengo ni idea de si el tiempo corre deprisa o no. Pero por lo de pronto, y a lo tonto a lo tonto, ya ha pasado un año desde que esta humilde servidora dio salida a un proyectillo bobalicón aunque hecho de forma muy amorosa. De ninguna manera se acompañó de ínfulas ególatras o de objetivos absurdos e irrealizables. Por dos motivos; uno, porque no dispongo yo de ego suficiente comoLEER MÁS

No me negaréis que con este título Fangoria no te harían un temazo brutal. ¡O los Kaka de Luxe! Bua, es que menudo himno podría salir de aquí. “QUIERO [¡quiero! -coros-] SER [¡ser!] MINIMALISTA EMOCIONAAAAAAAAL [¡aaaaaaaal!]” Esto es una mina de oro pilles por donde la pilles. Lo cierto es que aunque parezca una canción de la movida madrileña, no es más que mi propósito para este año nuevo. ¡Y voy en serio! Mucho cuidado, gente, mucha atención porque quizás me convierta en un ser frío, aséptico, inerte. Es más, nada de minimalismo. ¡Mejor ser nihilista emocional! Ser un trozo de carne que pulula porLEER MÁS

Por el bien de mi descanso mental, una se ha dejado vencer por la neurosis generalizada en cuanto a lo que se considera un gracieta o no, y por tal motivo he cambiado el título, el cual en su versión original era “Acosando a tíos en Zara”; acción que refleja de manera más fidedigna  lo que me dediqué a hacer durante un buen rato en una tarde de compras. Por lo tanto, lo he transformado en “Perseguir a tíos en Zara”, rótulo que me hace parecer una ciudadana de bien. De todos modos, aunque lo hubiese titulado “Acosando a una percha en Zara”, quien seLEER MÁS

¡Qué maravilla! Traigo una novedad: resulta que soy majísima y yo no tenía ni idea. Pero maja-maja, majísiima de la muerte. Maja a morir. Y yo viviendo en la inopia, desconociendo esta dulce noticia capaz de embelesar los más pétreos oídos. Qué lástima, pudiendo haber vivido tan majamente como merecemos la gente maja. En principio, el descubrimiento de esta buena nueva se debe a la llegada del invierno, de las lluvias y del frío; ya que me atavío debidamente y acorde a las circunstancias climáticas, a saber: gorros, paraguas, guantes, bufandas y todo aquello que sea susceptible de dejar olvidado en cualquier sitio al queLEER MÁS