FIN DE AÑO, mal nombre para esta fiesta

FIN DE AÑO, mal nombre para esta fiesta

¿Por qué se le llama “Fin de año”, si lo que es finalizar, no finaliza nunca?

Encima, resulta inquietante que a las ocho de la mañana digas que es “NOCHEVIEJA”. ¿Pero cómo va a ser eso posible? Las mañanas son las mañanas y las noches, las noches; y que no me vengan con rollos que ya me estoy viniendo arriba con mi cabreo personal hacia este día.

Para empezar, como buena fiesta que se precie, la cosa consiste en COMER COMO SI NO HUBIERA UN MAÑANA. Hasta ahí todo bien, porque no difiere mucho del resto de cenas o desayunos buffet a los que se enfrenta un españolito medio.

Así que comemos como si llegase un meteorito al planeta Tierra, y recalco lo del planeta Tierra, porque lo habitual es que esas desgracias apoteósicas solo afecten a los americanos (entiéndase por “americanos” a los ciudadanos de los EEUU. Se ve que Honduras o Canadá no lo son). Y ves el meteorito cómo se va acercando y, ¡¡¡¡¡oh, injusticia!!!!!,  se dirige única y exclusivamente al país donde todo puede ser posible, ¡¡incluso ser presidente!!, aunque lleves el tono equivocado de rubio. Porque os digo una cosa, puede ser un país de ensueño, pero los de Grecian 2000 tienen allí bastantes cosas que mejorar.

Bueno, pues eso, que estábamos diciendo que venga a comer, y venga a tragar. Sí, pero eso no se cocina solo, queridos y queridas. Ahí están nuestras madres y padres..

…….errrr…..

Perdón, empecemos de nuevo: AHÍ ESTÁN NUESTRAS MADRES Y ABUELAS (porque los padres están en el bar) desde primera hora de la mañana pegadas a la cocina dándole que te pego a los entrantes, al marisco, al marisco, al marisco, al marisco (hola, soy gallega. ¿Se nota?), y demás manjares que te mueres.

Total, que esta endiablada actividad de preparar la cena en este día, nos toca a mi Costillo y a mí. Ya nos ves a los dos cocinando-sufriendo, ya que lo intentas, pero no te sale como a las madres. Normal, ellas nos llevan mucha ventaja con eso de las tareas del hogar. Concretamente unos trescientos mil años de ventaja, cuando estaba la señora homo-sapiens con el pote al fuego, mientras el señor homo-sapiens decía que se iba de caza, pero en realidad andaba dando vueltas con tal de no estar en la cueva y soportar a los niños homo-sapiens.

Al final, después de horas en la cocina, y aunque no te salga como a tu madre, parece que te queda una cena apañadita y te sientes súper bien. El problema, es la reunión familiar. Una palabra: ROLLAZO. El estrés que paso solo es comparable a si el meteorito que va hacia los EEUU pega un volantazo y se dirige hacia España. ¡Y ni se acercaría siquiera a la angustia que paso! Es más, de repente me convierto en Sherlock Holmes y saco conclusiones a partir de cualquier chorrada casual. ¿Que mi suegra ha entornado ligeramente el ojo derecho? Ay madreeeee, eso es que que le da ascazo el langostino. ¿Que mi hermano no quiere repetir? Señorrrrr…seguro que la carne está malísima. Y es ahí cuando empiezo mi retahíla de insistencias: “venga, un poquito más”, “no, estoy lleno”, “pero si está muy bueno”, “”gracias, no me apetece”, “pero mira, solo un poquitito”, “¡ay, que no!!!”. Y ya entro en bucle mortal de tristeza.

Yo, después de estudiar pormenorizadamente las cenas en mi casa, me atrevo a hacer una clasificación de las familias según se comporten en la cena de Fin de Año:

A) La familia “SOBRE”: educados, silenciosos, la vajilla ultracombinada con el mantel. Toman las uvas calmadamente, brindan, se felicitan y a las 00.20 de la noche ya están en el sobre.

B) La familia “ESPUMI”: pijillos, habladores, contadores de anécdotas ñoñas, decoración como la revista Hola, y todo lo que hablan empieza por “espumi”. “¡Qué cosquillitas me da la espumita del champán!”, “¡Coge el espumillón y nos hacemos un selfie para subirlo al Insta!”

C) La familia “PISAPAPELES”: no se comunican, solo gritan. Todo el mundo se pisa el uno al otro cuando se habla y es imposible contar una anécdota, a no ser que se contrate a un moderador de debates. Se discute por todo, se sacan trapos sucios aunque estos tengan una antigüedad de 37 años, pero se quieren y se achuchan igual, es lo bueno. (Sí, MI FAMILIA ES PISAPAPELERA Y A MUCHA HONRA)

D) La familia “CONGUITOS”: marchosos, bailongos, y están de farra desde las seis de la tarde. Cuentan chistes picantes todo el rato y cualquier excusa sirve para levantarse de la mesa y bailar la conga, aunque la abuela tenga la cadera de titanio. Bailan la conga incluso cuando salen por la tele Los Panchos cantando un bolero.

Y vosotros, ¿a qué familia pertenecéis?, porque no me negaréis que este estudio sociológico no está basado en datos empíricos.

¡Todo científicamente comprobado!

 

10 comentarios

  1. Yo soy de las pisapapeles !!!
    Y creía que todas eran así 🤔

    Bueno …. creo de conguitos también hay alguna.
    De las otras …. creo que solo son tapadera ja ja ja

    1. Author

      Los Conguitos ocupan bastante terreno! Nosotros teníamos unos vecinos encima que eran Conguitos de pura cepa y cantaban villancicos hasta las cinco de la mañana. Lo bueno es que así no escuchaban nuestros gritos pisapapeleros!

  2. Mi familia es PISAPAPELES. Un día los vecinos nos van a denunciar por exceso de ruído😂😂😂😂😂😂

    1. Author

      ¿No te digo? Si al final los Pisapapeles somos la mayoría, y luego nos venden que son las fiestas del amor y de la armonía. jjajaja

  3. Pues yo creo que mi family es un mix de todos los tipos… Tenemos un poco de todo, sobretodo la parte de los gritos y el bailongo jajaja
    Eso sí en la gran noche de fin de año no pueden faltar Ramonchu y Lagartiburu!!!

    1. Author

      Ahhhh, me encanta!! Entonces ya sería un quinto tipo de familia: la megamix. Englobaría un poco de todo, como un buen mantel para la ocasión, unos bailongos, el disco de villancicos, alguien que sea un muermo….
      Pues a ver si lo más normal va a ser este prototipo!!

  4. Pues yo con mis dos chipis más mi sobrino pasamos por todas según la hora que sea: empezamos sobre, se acercan las campanadas y nos convertimos un poco en conguitos y a medida que el sueño va haciendo mella en sus cuerpecitos los pisapapeles van asomando… Una montaña rusa de emociones que hace que cada año que pasa esa noche sea diferente del resto… ¡Reclamo mi derecho a que me guste la Navidad! Por cierto, me encantan tus clasificaciones empíricamente demostradas.

    1. Author

      ¡Ajá! O sea que tenemos otra “familia megamix”. Si es que al final, las megamix van a ser una categoría importante, y no la típica de relleno.

  5. Author

    Buino buiiinooo, buscas “familia sobre” en la enciclopedia y sale una foto de tu cena.
    Ojo, que normalmente los miembros “sobre” están súper cómodos siendo así. Yo, de hecho, he de admitir que a veces los envidio!

  6. Eu non vou dicir de que familia son porque xa o sabes hahahaha. Moi boa! 😊😊

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