Mis padres están en la edad del pavo. ¡Auxilio!

Mis padres están en la edad del pavo. ¡Auxilio!

Edad pavo¡Ya lo que me faltaba!

Ni más ni menos que mis dos adorables progenitores, esto es, mi señor padre y mi señora madre están atravesando una etapa más propia de dos díscolos mancebos que de una parejita de sexagenarios.

“Pues a mí me parece muy entrañable”, pensará el respetable. A lo que yo añado que lo será siempre que no se trate de tus padres, pues me contaréis las ganas que tengo yo de lidiar con dos púberes que lucen canas.

En todo momento y, dado que siempre elaboro mis estudios con datos precisos y 100% fiables, acompañaré esta teoría con un ejercicio en el que cotejaremos los hábitos o comportamientos cotidianos entre mis predecesores y la masa de la población adolescente. Comprobaréis fácilmente que existe una estrecha relación análoga entre mis padres y un simple pipiolo de instituto.

Mostremos, para ello, una serie de conductas típicas de ese período en la vida de un ser humano:

-MI CASA, MI CUEVA: De hecho, ¿quién, con quince años, no se pasaba el día metido en su habitación sin hablar con nadie? Porque, por supuesto, el resto de personas más allá de tus coleguis no te parecían lo suficientemente interesantes. Pues en esas está ahora mi madre, quien, con su excusita del BATIPIJAMA, se pasa la tarde en casa viendo series o estudiando algo que nadie sabe exactamente lo que es.

Aunque primero, expliquemos a la humanidad entera en qué consiste la historia del batipijama de mi madre. Vamos allá, que esto tiene su miga, queridas lectoras y lectores.

El dichoso batipijama no es mi más ni menos que un pijama sacado de la Invernalia más profunda que mi santa madre usa a modo de bata de andar por casa para protegerse del frío húmedo de estos lares.

En principio, no habría ningún problema si no fuese porque el maldito batipijama condiciona toda nuestra vida familiar y social. Ejemplo: “Hola mamá, ¿te bajas a tomar algo?”. La respuesta puede tener dos ramificaciones; una sería “Jooo, es que ya me he puesto el batipijama y ahora me da pereza”; y la otra constaría de: “Joooo, es que justo ahora me iba a poner el batipijama y relajarme un ratillo”.

Resumen: SIN BATIPIJAMA NO HAY MADRE.

Con lo cual, estamos todos hasta el moño del batipijama, porque en nuestra familia las cosas funcionan o no dependiendo de una prenda de peluche por la que mi madre da la vida entera.

-CUANDO SE ENCAPRICHAN DE ALGO, MEJOR ESCAPAR: Resulta que mis padres solo toman una marca de cerveza en concreto y no se hable más. Y que tiene que ser esa y que tiene que ser esa. Pongamos entonces que digo que han abierto un bar que está muy bien; la pregunta de ellos siempre será: “¿Y tienen nuestra cerveza?”, “No, -digo yo-, pero tienen otras muchas”, “Ah, entonces no pienso ir”, suelta mi madre. “Pero mamá, puedes tomarte otra cosa”, insisto. “¡No, no!¡Es que yo ahí ni entro!”.

Date la conversación por terminada.

-AMOR POR LA TECNOLOGÍA: Resumiendo, que el móvil de mi padre echa humo. Es la única persona de España que coge el móvil en mitad del primer tono. Únicamente tarda 0’02 segundos en responderte; mientras que mi madre vive prácticamente en una salita de estar que podría ser la sala de máquinas de la nave Enterprise. A saber: ordenador de mesa, portátil, tablet antigua, tablet nueva y un teléfono al que nunca contesta porque dice que no se entera.

Sobra decir que toda esta aparatología está encendida al mismo tiempo. No me extraña que no se entere; ya me diréis qué línea telefónica puede desplegar allí sus ondas hertzianas. ¡Ninguna!

-QUIEREN MUCHO A SU FAMILIA PERO MÁS A SUS HOBBYS: Igualito que en tu pubertad. Pues sí, quieres mucho a tus padres y hermanos, bla bla bla…pero preferías leerte la revista Superpop antes que charlar con tus viejos. De modo que como pongan en la tele la peli-bodrio Un verano en la Toscana, ya puedes ir a visitarla que te hará la misma compañía que un gatito de porcelana. Ni mu. Solo habla para narrarte la escenita del beso.

La otra opción es que aparezcas allí y esté viendo El señor de los anillos. Te lo va describiendo todo como si a ti te interesara. Una palabra: huye.

-SE RÍEN COMO LAS GALLINAS Y SE INVENTAN “PALABROS”: No seré yo quien niegue que cuando tienes trece años todo te da risa. Mis padres igual. No hace falta chiste. “Holaaa ji ji ji. ¿Qué taaal? jo jo jo jo. Megasuperbiennn, tíaa, je je je”.

Y después tenemos la sección de términos que crean ellos mismos para hablarse el uno con el otro. Mi madre hacia mi padre: “Cariiiiiiiiii”, mi padre hacia mi madre: “Churriiiiiii”. Así que han juntado los dos vocablos y han hecho un acrónimo. Ahora se llaman “Carichú”. Y con carichú están las 24 horas del día, excepto las 23 en las que discuten.

-MI MADRE AMA LOS EMOTICONOS: De hecho, no sé ni para que utiliza un lenguaje articulado, ya que para despedirnos por wasap utiliza una media de quinientos emojis. Veamos: unos cien de besitos, otros cien de ojitos con corazones, seguimos con los corazones con flecha, otros con lazo y, por último, unos cien más de huellas de labios pintados.

Y yo, encantada que estoy, para qué mentir. Mola mucho ser la Carichú de mis padres y espero seguir siéndolo mucho tiempo.

 

9 comentarios

  1. 🤣🤣🤣🤣🤣 carichuuuuuuú!!!!!
    Batipijama forever🤣🤣🤣🤣🤣

  2. Author

    Señor, dame paciencia! 😁
    Los horarios y salidas de una familia entera condicionados por un pijama de tejido polar. 😂

    Besiiii😍😍😍😍

  3. Jajaja. Mis padres tienen más marcha que yo de aquí a Lima. Jajaja Podría decirse que ellos son los adolescentes y yo su madre, pero me da igual. Los quiero así. Me he reído mucho y espero q no cambies.😘

  4. Author

    Hola Julia!
    O sea que tú también tienes ritmo viejuno, como yo? 😁😁 . Porque te juro q yo me siento la abuel de la familia! 😂
    Muchas gracias por seguir el blog y por tus comentarios!
    Abrazo😍

  5. Acabo de descubrirte y creo que me he enamorado. Me encanta tu humor.

    1. Author

      Vaya, María Jesús!! Me has sacado los colores! De verdad, qué ilusión me ha hecho tu comentario. 😍
      Pues tienes muchas aventuras por leer! Y las que llegarán.

      Espero leer más comentarios tuyos. Un abrazo y gracias.😘😘

  6. Muy fan,cómo siempre,de tus padres!!! Y de su “palabro” Carichú, y ,por supuesto,de la batimanta!😁

    1. Author

      Cómo no vas a ser fan de mis padres, si de cada dos palabras que sueltan, una es inventada!! 😁
      Me encanta que te diviertas con el blog 😍.
      Besoteeee y gracias 😘😘😘

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