Confesión: soy adicta a las reseñas de hoteles

Confesión: soy adicta a las reseñas de hoteles

Mala BookingSiendo época de disfrute veraniego, de excursiones y de pernoctar en lugares ajenos, alguna que otra vez te encuentras buscando en internet un cobijo resultón y barato. Para dicha tarea te ayudas de esos buscadores de alojamientos que conocemos ya casi todos y que son una maravilla de la comodidad.

Ya sabéis, esas páginas en las que en donde pone “Destino”, tú tecleas “Ámsterdam”, de la misma manera que escribes los precios entre los que te quieres mover, y voilà , ahí te aparecen tres mil quinientas opciones de fotos cuquísimas de habitaciones con vistas a los canales, y dices “Ay, qué pocholada”, y lo reservas y tal, y luego llegas allí y…err…….va a ser que no. Es más, casi que aseguro que minutos antes se produjo un doble asesinato, dadas las manchas de las paredes y los papeles sucios en la papelera.

Y claro, te cagas en el buscador ese y en su madre también.

Bueno, que a mí esto me lo han contado ¿eh? Que no me ha ocurrido a mí, sino a la amiga de la suegra de mi prima, o al vecino de mi prima, que tiene un amigo que le gusta viajar o algo así era.

::::::::::DEJA DE HACER EL PANOLI QUE TODO DIOS SABE QUE TE HA PASADO A TI::::::::::

Retomando entonces el hilo, cuando empiezas a buscar hotelito o habitación, te metes en un triple carpado hacia adelante. Infinito como el mar. Tú, comienzas, sí; pero puede que te trague el ordenador y te quedes dentro como la niña de Poltergeist.

De manera que ahí estás tú con ochenta y cinco pestañas abiertas en google y con trescientas fotos para intentar memorizar. Menos mal que existe un factor para aliviarte el agobio, que son las opiniones que deja la clientela sobre su estancia.

Dos palabras: ORO PURO.

No se puede denominar de otra forma. Cientos y cientos de variantes de la idiotez humana en tan solo unas pocas palabras. Y lo mejor de todo es que ¡no te aburres! Gracias a la amplitud de perfiles humanos, que va desde el tiquismiquis hasta el que se las da de nuevo rico (por eso se ha hospedado en un antro infecto. Logiquísimo), el entretenimiento está garantizado para toda la familia.

¡Y todo a golpe de clic!

Ante todo, y para cubrirme las espaldas, cierto es que no conoces las circunstancias que rodean al que escribe. Vete tú a saber qué desgracia les persigue o qué alergia supermortal sufren en silencio. Aunque infelizmente os comunico que por mucho que quiera eximirlos de parecer bobos, no lo consigo.

Una de mis cuestiones favoritas es la que tiene que ver con el desayuno. Clasicazo. Pongamos que leo: “El desayuno era muy escaso. Solo había cruasán caracola, cruasán tipo cangrejo, cruasán mini, bizcocho casero, cereales normales, de fibra y de chocolate, tostadas de tres panes distintos, fruta fresca variada, yogures y confitura de la zona, queso y zumo de naranja. Pero no había zumo de pomelo y me parece muy tremendo. No me ha quedado más remedio que ponerle una puntuación bajísima”.

Tras esta indignación, no te queda otra sino solidarizarte con esta persona, ya que poco le queda para entrar en el manicomio y, obvio, eso te apena. Pobre, sobre todo teniendo en cuenta que en su casa no desayuna porque prefiere quedarse esos diez minutitos más en cama.

Por otra parte, os presento a uno de mis clientes favoritos que es el que ha estudiado protocolo en un curso a distancia CCC. Suelen ser comentarios tales como: “Habitaciones amplias, desayuno aceptable y buena ubicación. Aun así, no lo recomendaría en absoluto, ya que el trato de la chica de recepción fue inadmisible. Al llegar, yo le hice una reverencia de estilo victoriano y ella me responde con un ‘Good morning, can I help you??’ Me pareció muy maleducado por su parte, especialmente por trabajar de cara al público. No es un sitio aconsejable.”

De todas formas, es sencillísimo distinguir a aquellos que se convierten en el Conde-Duque de Olivares cuando salen de su casa, de los que se van al extranjero, pero pretenden que todo funcione igual que en su pueblo. Juro que en más de una ocasión he leído comentarios de este tipo:

“Horrible experiencia. Nos habíamos decidido por esta casita rural en el sudeste de Bulgaria regida por un matrimonio de ancianitos, pero no hablaban bien el español. Dominaban el inglés, el francés, el chino, el italiano y una cosa rara que hablaban, que me imagino que es cómo hablan allí en ese país. Pero cuando le pregunté si tenían Espidifén, ya que me dolía la cabeza, no me entendió ni una palabra. Ella me decía ‘yu spik inglis?’, y yo le repetía: ¡que-si-tie-nes- es-pi-di-fen! Indignante que no hablen español. Intolerable. Les doy un cero”.

En cuanto a los que van por la vida creyéndose Luis XVI, disfruto grandiosamente con ellos. Se trata de una clientela encantadísima con su experiencia, pues resulta que todo es “muy pintoresco”. Desde una pintoresca mosca, hasta las ortigas que le han producido un pintoresco prurito en su pierna. Pero da igual, porque si es pintoresco, es bueno:

“Fantástico alojamiento. ¡Muy pintoresco! Tenía muebles de melamina y cortinilla en la bañera en vez de mampara, lo que le aporta un toque muy pintoresco. Por la tarde, puedes salir a pasear y ves a señores arando la tierra. Súper pintoresco. Mis hijos se lo pasaron genial porque contemplaron a una señora cogiendo agua en la fuente, y les expliqué que el agua no siempre viene embotellada. Fue muy educativo. ¡Y tan pintoresco! Le doy un diez a este hotelito”.

Lástima que cuando te das cuenta, son ya las dos de la mañana y te toca madrugar. No obstante, si por ti fuera, a gusto que te quedabas leyendo opiniones de gente bizarra. Claro que todo es tan  relativo, que el hecho de que te parezca extraño puede que te convierta a ti en la rara.

Lo estoy considerando muy seriamente.

2 comentarios

  1. Hola,
    Me he reído muchísimo con lo del matrimonio de viejecitos en Bulgaria. Toda la razón. Estando en Polonia nos encontramos a unos que se cabrearon porque no les hablaban en español.
    Sigue así. Me río muchísimo contigo.

    Un beso.

    1. Author

      Gracias, Julia! 😍
      Sí, no acabo de entender eso de estar en Liechtenstein y ponerte como un energúmeno porque allí no hablan con el acento de tu pueblo!😂
      Paciencia con estos ejemplares.

      Abrazooo.

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