Mis Juegos Olímpicos

Mis Juegos Olímpicos

 

Dada la impresión tristona y la panorámica deshabitada que nos están ofreciendo los Juegos Olímpicos es hora, por fin, de mostraros mi versión renovada de esta cita deportiva. Es preciso que una fresca brisa desmantele muchas de las apolilladas disciplinas transformándolas así en versiones más afines a los tiempos actuales.

Teniendo en cuenta el infinito número de especialidades que se practican en este festejo, me ceñiré exclusivamente a sus clásicos, con lo que sin más dilación, que comience mi programación olímpica.

ATLETISMO

Sin duda, el deporte rey de las Olimpiadas. Con el llameante pebetero en el horizonte, los atletas se lucen en la pista en diversas pruebas, pero nada similar a lo que yo tengo preparado para las futuras generaciones:

100 metros de pelo liso: Los y las atletas deberán correr los cien metros con un impecable planchado de pelo. Ignorando los tiempos de llegada a meta, se tendrán en cuenta tres aspectos: brillo, movimiento y ausencia de puntas abiertas. Evidentemente, muchos de ellos se verán en desventaja debido a su ensortijada cabellera, de manera que tendrán que estudiar las características climáticas de la sede elegida, entrenando in situ meses antes para aclimatarse a las condiciones de humedad, tan traicioneras en caso de mantener el cabello bien estirado.

3000 obstáculos de gatos: Los y las participantes deberán sortear las dificultades a las que los someterán una banda de gatos, tales como escribir en el ordenador con ellos encima del teclado, guardar la ropa sin que se sienten sobre el montículo ya planchado, caminar por la casa sin que se enreden en sus piernas, usar el baño con la puerta cerrada sin que intenten echarla abajo mediante berridos y arañazos o lucir una prenda de color negro sin parecer el Yeti. Según la habilidad y la cooperación del gato, el atleta podrá completar la prueba con mayor o menor éxito.

La maratón de series: Sustituiremos los 42 kilómetros por el visionado del mismo número de series de televisión. Según mi reglamento, habrá una parte obligatoria y otra libre. En la primera tendrán que seguir clásicos como Los Soprano, Breaking Bad y Juego de Tronos; mientras que en la programación libre cada atleta escogerá las series dependiendo de sus gustos. Ahora bien, como es tradición, entrarán el día grande por la puerta principal del estadio, móvil en mano, revisando su material bajo los aplausos de una audiencia enfervorecida.

Una vez en la pista central, la gigantesca pantalla mostrará diferentes planos de las series, a las que los atletas tendrán que poner nombre, temporada y número de episodio. Garantizo un pódium apretadísimo.

NATACIÓN

Michael Phelps sabrá mucho de nadar a lo antiguo porque es un carroza y un viejuno. Menos mal que se ha retirado; dudo mucho que pudiera superar mis renovadas pruebas.

-Estilo mariposa: Los nadadores y nadadoras se presentan en la piscina con unas alas confeccionadas de tul, charol y mucho brilli brilli. Luciendo sus espectaculares colores se moverán en el agua cual delicadas mariposas, ocupando las ocho calles. El locutor describirá las características ornamentales de cada una y ganará el/la que sea capaz de llegar al final de la piscina sin ahogarse, visto semejante aparatología.

-Salto de trampolín: Un batiburrillo de ropa sustituye al agua en la piscina, imitando los revoltijos de ropa de las rebajas. El saltador o saltadora desde su posición de tres, cinco o diez metros -en caso de la plataforma-, deberá visualizar el precio chollazo desde su privilegiada posición en las alturas. Para ello se valdrá de todo tipo de voltereras y tirabuzones para alcanzar esa económica pieza de ropa.

GIMNASIA

Qué ganas tiene esa pobre gente de vivir dentro de un gimnasio y pasarse la vida doloridos hasta la epiglotis. Afortunadamente, he llegado yo con nuevas y brillantes especialidades:

-Ejercicio de suelo: Gimnastas con ganas de revolcón aparecen con su churri sobre el tapiz. Deberán sobarse y achucharse al ritmo de una música que saldrá aleatoriamente. Mala suerte si suena el merengue o el sonido máquina, las dificultades siempre aumentan en compases acelerados. Al igual que en la gimnasia convencional, habrá figuras obligatorias -como el salto del tigre o la diagonal rodando modo croqueta- y libres, aunque por encima de criterios estéticos o técnicos, puntuará ante todo la credibilidad. Debe haber pasión, de lo contrario serán expulsados por los jueces.

Barra de equilibrio: Una de las pruebas reina de los Juegos Olímpicos. El/la gimnasta se sentará en la barra y deberá someterse a una sesión con un terapeuta que pondrá nota a su equilibrio mental. En el encuentro se tratarán temas como el amor propio, las relaciones familiares y afectivas, los miedos e ilusiones y se cerrará con un monólogo final por parte del participante. De momento, yo ya me he apuntado al preolímpico de París 2024.

Gimasia rítmica, aparato de cinta: La gimnasta se presenta sobre el tapiz con un carro de la compra repleto de rollos de papel higiénico que le sobraron tras el confinamiento. Se permiten todo tipo de filigranas y virguerías siempre que el papel esté en movimiento. Mayor puntuación según cuántos más rollos se manejen de una sola vez y disminuir así el superhábit mundial de papel higiénico.

DEPORTES DE EQUIPO

-Fútbol: Se jugará el mismo fútbol de siempre pero sin ego; sin duda sería una de las pruebas más innovadoras. Veintidós jugadores dispuestos a comportarse como personas íntegras y humildes. Se sancionarán especialmente los peinados estilo cantante de trap, así como tatuajes con faltas de ortografía.

Waterpolo: Los waterpolistas no tienen ni por qué jugar. En esta mi nueva modalidad será suficiente con que aparezcan con su slip y su gorro. Tampoco es necesario que se metan en la piscina. Les doy un diez solo por existir.

BREVE MENCIÓN A LOS DEPORTES DE EXHIBICIÓN:

Comer patatas fritas 0% materia grasa sin engordar, deporte en el que después de tragarse varias bolsas de papas fritas el deportista se subirá a la báscula para comprobar si lo de que no engordan es un tongo o no; Soportar cenas con cuñados y suegros estoicamente, los atletas llevarán pegados a su cuerpo los electrodos con los que monotorizarán la actividad de su corazón durante el compromiso social. El público verá expectante sus reacciones en el vídeo-wall del estadio. No se trata de una prueba fácil, desde luego.

Y hasta aquí mi pequeño tratado de normas y exigencias de estas disciplinas según la Federación Olímpica de Mala de los Nervios, creada y presidida por la que escribe.

Atentamente,

Mala.

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