La coordinadora del Instituto Observacional del Comportamiento de los Tíos (IOCT), la prestigiosa experta Mala de los Nervios, publica esta semana la conclusión final de su estudio. Siguiendo el clásico modelo cartesiano, la investigadora ha desarrollado durante tres años este proyecto denominado Los tíos: para qué dicen que les gustan las tías sencillas y naturales si no se lo creen ni ellos. Este trabajo, iniciado a partir de una anécdota personal de la propia De los Nervios, nos presenta a través de su cinco etapas (evidencia, análisis, síntesis, comprobación y conclusión) la ausencia de relación entre teoría y práctica, en cuanto a lo que laLEER MÁS

¡Ya lo que me faltaba! Ni más ni menos que mis dos adorables progenitores, esto es, mi señor padre y mi señora madre están atravesando una etapa más propia de dos díscolos mancebos que de una parejita de sexagenarios. “Pues a mí me parece muy entrañable”, pensará el respetable. A lo que yo añado que lo será siempre que no se trate de tus padres, pues me contaréis las ganas que tengo yo de lidiar con dos púberes que lucen canas. En todo momento y, dado que siempre elaboro mis estudios con datos precisos y 100% fiables, acompañaré esta teoría con un ejercicio en elLEER MÁS

Vuelven los tutos de esta fuente del saber y del conocimiento que soy yo. La misma que te adoctrina sobre el denostado arte de ligar, te enseña también a sacar lo mejor de ti para que realices el examen que te eleve a la categoría de cerebro privilegiado. Si es que una cosa no quita a la otra. Puedo ser tu referencia en temas relacionados con las artes amatorias, al mismo tiempo que me convierto en tu guía del éxito intelectual y erudito. Como veis, poseo una generosidad de amplio espectro. Lo mío es dar, compartir. Así que después de esta breve introducción aclaratoria enLEER MÁS

Yo no sé cómo funciona esto del tiempo: entre que un señor fue un adelantado asegurando que era relativo y que otros señores viven atrasados con su Franco y su aguilucho, en realidad no tengo ni idea de si el tiempo corre deprisa o no. Pero por lo de pronto, y a lo tonto a lo tonto, ya ha pasado un año desde que esta humilde servidora dio salida a un proyectillo bobalicón aunque hecho de forma muy amorosa. De ninguna manera se acompañó de ínfulas ególatras o de objetivos absurdos e irrealizables. Por dos motivos; uno, porque no dispongo yo de ego suficiente comoLEER MÁS

Aquí estamos, es enero y seguimos vivitos y coleando y con ganas de seguir dando por culete a más de cuatro. Buena señal. Para empezar, se han acabado las Navidades, y reconozco que este año quería dármelas de especial, ya que lo de poner a parir a estas entrañables fechas se ha quedado como muy mainstream. Y eso que una se cree única y piensa que ha sido la primera que comenzó, tiempo ha, a odiarlas y despreciarlas sin nocturnidad ni alevosía. Aunque ojo, hastiar las Navidades, sí; PERO A MÍ QUE ME REGALEN COSAS. De ninguna manera miento si confieso que las detesto, peroLEER MÁS

No me negaréis que con este título Fangoria no te harían un temazo brutal. ¡O los Kaka de Luxe! Bua, es que menudo himno podría salir de aquí. “QUIERO [¡quiero! -coros-] SER [¡ser!] MINIMALISTA EMOCIONAAAAAAAAL [¡aaaaaaaal!]” Esto es una mina de oro pilles por donde la pilles. Lo cierto es que aunque parezca una canción de la movida madrileña, no es más que mi propósito para este año nuevo. ¡Y voy en serio! Mucho cuidado, gente, mucha atención porque quizás me convierta en un ser frío, aséptico, inerte. Es más, nada de minimalismo. ¡Mejor ser nihilista emocional! Ser un trozo de carne que pulula porLEER MÁS

Por el bien de mi descanso mental, una se ha dejado vencer por la neurosis generalizada en cuanto a lo que se considera un gracieta o no, y por tal motivo he cambiado el título, el cual en su versión original era “Acosando a tíos en Zara”; acción que refleja de manera más fidedigna  lo que me dediqué a hacer durante un buen rato en una tarde de compras. Por lo tanto, lo he transformado en “Perseguir a tíos en Zara”, rótulo que me hace parecer una ciudadana de bien. De todos modos, aunque lo hubiese titulado “Acosando a una percha en Zara”, quien seLEER MÁS

¡Qué maravilla! Traigo una novedad: resulta que soy majísima y yo no tenía ni idea. Pero maja-maja, majísiima de la muerte. Maja a morir. Y yo viviendo en la inopia, desconociendo esta dulce noticia capaz de embelesar los más pétreos oídos. Qué lástima, pudiendo haber vivido tan majamente como merecemos la gente maja. En principio, el descubrimiento de esta buena nueva se debe a la llegada del invierno, de las lluvias y del frío; ya que me atavío debidamente y acorde a las circunstancias climáticas, a saber: gorros, paraguas, guantes, bufandas y todo aquello que sea susceptible de dejar olvidado en cualquier sitio al queLEER MÁS

Desconozco el decreto ley según el cual se ha dictaminado que hablar de amor es de cursis. Puede que me equivoque, sin embargo me da la sensación de que se ha quedado relegado a las conversaciones de los más nostálgicos o sensibleros; de los que vulgarmente conocemos como “moñas” y que suelen formar parte de todo tipo de mofas. Pues yo, aprovechando la coyuntura, confieso sin pudor alguno que soy una moñas. Sí, y me encanta serlo, ya que por mucho que os esmeréis no encontraréis un tema más chulo que el amor, que el enamorarse, que el morirse de amor como lo hacían losLEER MÁS

A finales de este verano, mi community manager casero, mi mano derecha empresarial, mi CEO, mi SEO y todas esas cosas que dice que hace él, me aconsejó poner un foto mía como perfil del Facebook. Yo, persona en absoluto ducha en cuestiones de redes sociales, me negué de antemano y de posmano. Me negué en inglés, en francés, en chino mandarín y en tagalo. Simplemente no. Yo argumentaba que con el dibujo de Mala, hecho a mano y coloreado con mis Faber Castell, regalo estupendo de mi amiga Marta, era más que suficiente. Nadie necesita contemplar mi careto y yo no necesito ser contemplada.LEER MÁS