Estas semanas estoy apreciando una disminución de series de médicos y hospitales en esa gloriosa parrilla televisiva de la que disponemos. No corren buenos tiempos para emitir historias situadas en boxes de urgencias y centros de salud, pensarán los responsables de la programación. Yo, sin embargo, creo que los planificadores están dejando pasar una oportunidad irrepetible para emitir una ficción totalmente inverosímil que nos distraiga de nuestra actual y confinada vida cotidiana, ya que no hay nada que nos evada más de nuestra realidad que ver a unas personas vestidas con bata blanca de Armani curando a pacientes que parecen modelos de lencería. Si estoLEER MÁS

  Hay familias que viven en el sobreentendimiento: se sobreentiende que te quiero porque eres mi hija y se sobreentiende que os quiero porque sois mis padres, y aprovechando esta ley natural de sobreentendernos que nos queremos los unos a los otros, puede que te lleve al acomodamiento y te dejes estar así. Ojo, que esta práctica no resta amor ni veracidad, que a estas alturas no vamos a explicar que el afecto no tiene que ir unido a demostraciones pomposas, y que la práctica de ellas no suman más devoción; aunque sí es cierto que después de un tiempo te cuestiones si podrías haberlesLEER MÁS

  Hablemos de la importancia de verse guapo o guapa. ¿Es fundamental en la vida? ¿Es una bobada superficial? ¿Es de frívolos concederle al tema más tiempo del necesario? ¿Existe gente a la que realmente se la trae al pairo o es una pose para hacerse el espiritual? Preguntas subjetivas, respuestas subjetivas; nada nuevo bajo el sol. No existe en toda la galaxia algo menos imparcial que este tema, ya que depende de mil factores y del contexto personal de cada uno. Ahora bien, estaremos todos de acuerdo en que es fundamental para el buen funcionamiento de tu autoestima, ignorando a estas alturas esos comentariosLEER MÁS

Hace tan solo unos días nos juraban que esta clausura nos iba a venir muy bien para reflexionar, ralentizar nuestros ritmos, dedicarte tiempo a ti mismo, sumergirte en la lectura, conversar tranquilamente y saber apreciar la belleza de las pequeñas cosas. Si no os importa, disculpadme un momento, por favor: Jajajajajajajajajajajajajajajajajajaja He terminado. ¡Pero si esto es un sinvivir! Entre aplaudir desde el balcón, entrenar como una gimnasta olímpica, y leer los primeros textos de Bob Dylan y la biografía de Virginia Woolf, yo ahora mismo estoy al borde del colapso. A PUNTO ESTOY DE PREFERIR UN POQUITO DE FIEBRE QUE ME LIBERE DE TODOLEER MÁS

Hay épocas en las que no sales de casa, bien porque estás en un período de tu vida en el que crees que eres el ser humano más feo del mundo, o bien porque te lo manda el Gobierno. Ambas son igual de legítimas y en ambas tendrás que esforzarte para convertir tu casa en el anti-foco del aburrimiento supino. Pero tranquilos todos y todas, que aquí ha llegado vuestra heroína: YO; esa persona que da sentido a vuestra existencia y que os aproxima al júbilo y al placer. Sin más dilación, procedamos, pues, a la subsiguiente lista de tareas que os recomiendo para evitarLEER MÁS

  Contamos con algún que otro antecedente sobre este tema en el blog, no carente de polémica, bien es cierto; en el que me centraba en esta fiebre moderna de hacer del tiempo libre con los hijos un desparrame de diversión y una búsqueda de actividades siempre originales, a poder ser más originales que la de otros padres, para ser unos padres más chachiguachis que otros padres, y estos nuevos padres tendrán que ser más chachipirulis que los padres de al lado; configurando así una cadena de alta competición del chachiquetecagas de la que desconozco su fin. En todo caso, niños y adultos estamos inmersosLEER MÁS

  Para resarcirse de siglos y siglos mostrando a las mujeres desdén e indiferencia -eso en el mejor de los casos-, resulta que ahora les ha dado por sacarnos en los medios con sobrenombres rimbombantes con cierto tufillo hortera y condescendiente. Me refiero a esos nuevos apelativos que han lanzado desde el mundo del periodismo deportivo para denominar a equipos femeninos de lo que sea (¡noticia, no solo hablan de fútbol!) a través de calificativos al estilo de “Las Guerreras”, “Las Incansables”, “Las Luchadoras” y mamarrachadas similares que me parecen una memez y una machistada descomunal. Para empezar, en el mundo del deporte nadie quiereLEER MÁS