Buenos días, señora Ansiedad

Buenos días, señora Ansiedad

Mala llamando al telefonillo

¿Eres de las que saludas a alguien por la calle y luego te tiras las cuatro horas siguientes comiéndote el tarro?

Que si solo has dicho hola, o que te has pasado de efusiva y has parecido medio lerda, que si no has saludado mientras que la señora sí; y, oh, vaya, ahora va a pensar que soy una maleducada. ¡Qué digo maleducada! ¡Directamente le pareceré una asesina de niños!

Y oye, venga a darle vueltas y vueltas una hora tras otra, y venga angustiada, que te quieres morir, porque no me digas que no es para menos, porque con lo maja que es la señora y tú que ni unos buenos días le has dado. Total, que son ya las siete de la tarde y te entran ganas de timbrar a cada portero autómatico de tu calle para saber si vive ahí la señora en cuestión, porque es evidente que tú no puedes irte así a cama. ¡No eres ninguna infanticida y se lo tienes que aclarar!

Bueno, pero a lo que iba, ¿os ocurre esto habitualmente? ¿Que sí? ¿Pero sí de sí, o sí de que psssé? Ahora me aclaras ese sí, porque un sí, no siempre es sí, a veces es un sí pero no, un sí pero a ver si me entiendes. Pues no, ¡no entiendo! ¿Perdona?¿Me estás diciendo que me como mucho la olla? ¡Habráse visto!

Hum…..pues mucho me temo que eres una obsesiva de la vida, lo que mi abuela y sus vecinas llamaban “estar mala de los nervios”. Expresión que me fascina y me perturba a la vez, porque con esta frasecilla englobabas a la gente que: a) no dormía bien, b) estaba deprimida, c) no tenía apetito y, mi favorita, a la par que más representativa: EL MÉDICO TE RECETABA UNAS PASTILLITAS, de las cuales no podías hablar demasiado porque quedaba claro que aquello un antitusivo no era. ¿Y qué me decís de lo de ir al psicólogo? Vamosss vamossss, lo comentaban así por lo bajini sobre el nieto de fulanita o el hijo de menganita. Y entonces, una vez que se sabía esto, se le hablaba al sujeto como si fuera un Ser de Luz o una Personita Especial.

Pues yo voy al psicólogo y tan pichi, oigan. Y sí, tengo personalidad obsesiva; y sí, ansiedad crónica generalizada; y sí, TODO ME ANGUSTIA. Es que uy….lo que me gusta a mí un dramaaaaa, pero oye, como que me requetechiflan; en plan, que si no lo hay, lo fabrico; pero esto último no me suele ocurrir porque los melodramas fluyen a mi alrededor con una facilidad pasmosa. Desde que me levanto hasta que me acuesto todo es sufrimiento, cual episodio de la muerte de Chanquete. Ahí queda eso: supera tú este umbral del malestar.

Y entonces, ¿qué hacemos con este problema que no nos deja vivir? Está difícil, ¿verdad? Y eso que la gente ganas le pone en animarte, no vamos a mentir; aunque sus consejos no den muy buen resultado. Venga, recreemos algunos de los comentarios: “Pero mira que tienes ganas de comerte el tarro”, “pasa de lo que te digan”, “no te rayes”, y Grandes Éxitos por el estilo que te dicen de corazón. Ya, y ¿cómo me relajo? ¿Existe eso? Me han dicho que alguien lo ha conseguido, aunque no recuerdo bien los detalles de la historia. Creo que era un tipo de la estepa kazajistaní, ¿o era la de Dakota del Norte? Bueno, en una estepa estaba el señor este que consiguió relajarse, del cual digo: ÍDOLO.

Así que este será nuestro espacio para desfogarnos de nuestros dolores, incomprensiones que vemos en las pupilas ajenas, insomnios y esas bellas cosas que hacen de nuestra vida un hermoso camino hacia las ganas de tirarte por la ventana, o caerte de la cama, que queda como más fino.

¡Hasta entonces!

11 comentarios

  1. Ja ja ja … algunas de esas cosas las he pensado yo pero no podría haberlas descrito tan bien.
    Quiero leer más!!

  2. Yo no podría haberlo descrito mejor… Ni tú tampoco… ¡Sigue así!

  3. Directa, divertida, realista, con sentido del humor etc. Me ha encantado leerte. Un saludo

  4. Una maravilla poder leerte! Impresionante cómo escribes. Deseando impaciente leer lo siguiente!! Besos

  5. Author

    Qué público tan maravilloso, fabuloso y todo lo que acabe en “oso”, menos el animal plantígrado.
    Gracias por el apoyo a todo el mundo.

  6. El maravilloso mundo de los Y si…?
    No podías haberlo descrito mejor! Me encanta, sobre todo el toque de humor que le pones!!

    1. Author

      El “Y si….” es un clasicazo en toda regla! Nunca falla, es el fondo de armario que toda ansiosa ha de tener para todo el año. jajaja
      Me alegra que te guste.

  7. La frase típica de mi entorno “deja la ansiedad “ si hombre, deja tú de respirar a ver si puedes.
    Tus palabras me retratan, estás segura que no estás dentro de mi cabeza?

    1. Author

      Sí, sí. Estoy segurįsima. Ojalá estuviese dentro de la cabeza de un monje del monasterio de Silos, pero es lo que hay.😂😂😂
      Lo q sí no nos van a negar q vida introspectiva y analítica tenemos para parar un tren, eso sí, nuestro análisis interno va a mil por hora. Lástima.
      Un abrazo y gracias por seguir los avatares de Mala.😄

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