Resulta que hay días que se me da por hacerme la supersociable y, aprovechando que en mi pueblo hay fiestas patronales dejo caer que, aquellos que quieran, se traigan a sus jóvenes vástagos para pasar la tarde en las atracciones de la feria. Este plan de ultradiversión total nace del propósito que me he marcado para dejar de ser un bicho, y convertirme así en una persona nivel-normal que propone actividades de inagotable desparrame para toda la familia. La idea está bárbara, así de primeras. Vamos, vamos… ¿quién no quiere pasarse el horario vespertino bajo un sol abrasador que ha decidido instalarse justo el díaLEER MÁS

Puesto que a cazurra y zopenca no me gana nadie, puede que os extrañe saber que siempre he sido muy fan del mundo académico. Y es que donde se pongan unos apuntes o esquemitas, ahí que voy yo como si no hubiera un mañana. De hecho, comencé mis días estudiantiles con solo dos años porque resulta que unos vecinos más mayores que yo empezaban el cole y no veáis la rabieta que pillé, que no había forma de calmarme. Claro, no era para menos. ¡Pedazo de envidia! ¿A quién no le apetece pasarse al lado oscuro de los deberes, exámenes, noches en vela y matemáticasLEER MÁS

¡Pero qué rollazo de vida, os lo juro! Yo es que siempre tengo que tener la cabeza ocupada en algo (malo) y como con lo mío solo me saturo moderadamente, pues tramito también los papeles de adopción de las penas de los demás; para obtener, de este modo, el mogollonazo de preocupaciones en el cerebro que hacen de mi vida una auténtica caca. Perdón: “hez”, que no hay motivo alguno para ponerme vulgar. Para empezar, lo de ser empático con los demás dicen que está fantástico porque es señal de buena relación con el prójimo y, consecuentemente, con uno mismo y bla bla bla… ¿SabéisLEER MÁS

Hay que ver qué envidia me da esa gente que va organizando con alegría y entusiasmo sus días de asueto. En cuanto al tipo de ocio elegido para estas jornadas en las que no le vas a ver el careto a tu jefe (¡bendita Semana Santa!), los criterios que entran en juego son diversos y todos comprensibles: el presupuesto monetario, los ánimos de cada uno e, incluso, todo el trabajo que tienes pendiente de tu propio trabajo que debes acabar para que al llegar al trabajo no te echen del trabajo. Es decir: LA VIDA MISMA. ¿Y qué me decís de esos opositores que seLEER MÁS

¡Cómo se agradece tener buenas amigas! Ahí están para lo bueno,para lo malo y lo regulín. Y luego está Ansi (lo sé, imposible olvidarse de ella, pero por si acaso os la vuelvo a presentar aquí). Ella no es que se preocupe por ti y acuda en tu ayuda a las tres de la mañana si hace falta. No. Ansi ya se anticipa a tu problema, es como una pitonisa de las madrugadas televisivas. Entonces, ya os lo podéis imaginar; se chulea cantidad ante el resto de la pandi porque ella es siempre la primera en conocer mis más íntimas urgencias amiguiles. Incluso se haLEER MÁS

Lees en el apartado de psicología de la revista Pronto, que tener un hobby es absolutamente fundamental para el buen funcionamiento de la cabecita humana. Y si lo dice la Pronto es que hay que hacerle caso como si fuera un dogma de fe, porque no me digáis que no es una fuente fiable cualquier cosa que leas en esta revista. Para empezar, en su plantilla hay profesionales especializados en todos los menesteres esenciales de nuestras vidas, de manera que más que periodistas, son nuestros asistentes personales: abogados que te resuelven dudas sobre tu comunidad de vecinos, cocineros con sus recetas sencillas a la parLEER MÁS

¡Ya están aquí las rebajas de enero! ::::Inserte aquí la imagen del telediario con la primera señora que entra triunfante en El Corte Inglés:::: Sobra decir que unas rebajas no son rebajas sin que Matías Prats nos deleite con las imágenes de las señoras hacinadas en la puerta de este magnífico establecimiento. Aunque desde aquí entono mi pena nostálgica porque esta  estampa se está pasando al lado vintage, ya que cada año las rebajas varían de fecha más que la menstruación. O sea, que vas tú por la calle comercial de turno a golpe de 29 de diciembre, con el rostro a una sonrisa pegada,LEER MÁS

  ¿Por qué se le llama “Fin de año”, si lo que es finalizar, no finaliza nunca? Encima, resulta inquietante que a las ocho de la mañana digas que es “NOCHEVIEJA”. ¿Pero cómo va a ser eso posible? Las mañanas son las mañanas y las noches, las noches; y que no me vengan con rollos que ya me estoy viniendo arriba con mi cabreo personal hacia este día.LEER MÁS

¿Eres de las que saludas a alguien por la calle y luego te tiras las cuatro horas siguientes comiéndote el tarro? Que si solo has dicho hola, o que te has pasado de efusiva y has parecido medio lerda, que si no has saludado mientras que la señora sí; y, oh, vaya, ahora va a pensar que soy una maleducada. ¡Qué digo maleducada! ¡Directamente le pareceré una asesina de niños! Y oye, venga a darle vueltas y vueltas una hora tras otra, y venga angustiada, que te quieres morir, porque no me digas que no es para menos, porque con lo maja que es laLEER MÁS