¡Pero qué rollazo de vida, os lo juro! Yo es que siempre tengo que tener la cabeza ocupada en algo (malo) y como con lo mío solo me saturo moderadamente, pues tramito también los papeles de adopción de las penas de los demás; para obtener, de este modo, el mogollonazo de preocupaciones en el cerebro que hacen de mi vida una auténtica caca. Perdón: “hez”, que no hay motivo alguno para ponerme vulgar. Para empezar, lo de ser empático con los demás dicen que está fantástico porque es señal de buena relación con el prójimo y, consecuentemente, con uno mismo y bla bla bla… ¿SabéisLEER MÁS

¡Cómo se agradece tener buenas amigas! Ahí están para lo bueno,para lo malo y lo regulín. Y luego está Ansi (lo sé, imposible olvidarse de ella, pero por si acaso os la vuelvo a presentar aquí). Ella no es que se preocupe por ti y acuda en tu ayuda a las tres de la mañana si hace falta. No. Ansi ya se anticipa a tu problema, es como una pitonisa de las madrugadas televisivas. Entonces, ya os lo podéis imaginar; se chulea cantidad ante el resto de la pandi porque ella es siempre la primera en conocer mis más íntimas urgencias amiguiles. Incluso se haLEER MÁS