Afortunadamente, mi cortejo amoroso aconteció en tiempos ancestrales en los que las relaciones amatorias se desarrollaban como una novela de corte clásico: introducción – nudo – desenlace. Cierto es que en dicho esquema podían alterarse el orden de factores, dependiendo tanto de las ansias amatorias de los enamorados, como de elementos externos. De esta manera, una combinación habitual era empezar directamente en la fase dos para pasar a la fase de presentación/introducción en última instancia. Todo era cuestión de gustos y de formas de proceder. Asimismo, el estancamiento en la fase uno podía provocar un salto directo y sin escalas hacia el desenlace. EnLEER MÁS