Sí, queridas y queridos; ya ha llegado el momento en que una es clavadita a su santa madre. Hasta entonces barajabas ciertas similitudes, algunos patrones que se repetían y que te tenían algo mosca. Pero hete aquí que recientemente he encontrado entre mis papeles una receta de cocina escrita a mano (de lentejas vegetales, para los más curiosos), que me dio la respuesta a todo. No tenía nada especial: era una hojita de un cuaderno en espiral, con letra de boli azul estándar; probablemente un Bic azul escribe fino Bic Cristal escribe normal, enmarcada dentro de las cuadrículas de toda la vida (en la queLEER MÁS

Tras el éxito cosechado en la anterior entrega de Mala de los Nervios, en verdad es justo y necesario; es nuestro deber y salvación seguir comentando esos pequeños detalles de la convivencia parejil. Cierto es que el tema nos aporta datos suficientes como para crear una saga igual de fructífera que los Episodios Nacionales de don Benito Pérez Galdós, pero hoy simplemente continuaremos con todo aquello relacionado con el mantenimiento de nuestros humildes hogares. Ojo al dato, que no es esta una cuestión vacua. ¡Ni mucho menos! Puede ser una fuente de desamores e infortunios que un dúo de enamorados no podrán nunca dejar atrás. Sí, señores yLEER MÁS

[Suspiro] Ahh…la primavera….. Caen chuzos de punta, pero me dicen que es la estación del amor y del florecimiento del deseo. Los pajarillos se ponen cochinotes en las ramas de los árboles y, de hecho, piensas: “hay que fastidiarse, hasta los gorriones tienen más ganas de ñaca-ñaca que yo”. Obviamente, me entra el bajón, así que prefiero recordar esas épocas primaverales en las que andabas más caliente que el pico de una plancha. El deber llama y es por eso que trataremos a continuación el asunto amoril con el Costillo. Mi ya célebre enamorado no apareció de la nada, aunque pueda parecer que bajó deLEER MÁS