Mi pueblo ha sido citado en el blog unas cuantas veces, pero así como de refilón, lo que no le hace justicia en lo más mínimo. Concedámosle entonces unas cuantas líneas para desmenuzar un poquillo a sus gentes y costumbres. Confieso que describir a mi pueblo no es una tarea fácil. Dudaría incluso de las artes descriptivas de cualquiera de los grandes autores del Realismo. A ver, Clarín, sí, tú; muy bien lo de hablar de Oviedo en La Regenta, ¡pero no tienes bemoles de ponerte a hacer un novelón con mi pueblo de trasfondo! En principio, digamos que no es un pueblo-pueblo. O sí.LEER MÁS