La coronilla es la nueva cara. Esa parte de la cabeza humana de la que nace en distintas direcciones el pelo, formando un grácil remolino situado en la zona más alta de todo el melón, se está convirtiendo en el rasgo físico diferenciador de las personas. En otra época, por cortesía del bipedismo, reconocías a tu amigo Juan Antonio por su nariz chata, ojos pequeños y oscuros, labios finos y mentón pronunciado. En cambio, ahora, a Juan Antonio tendrás que recordarlo por su coronilla: nivel de frondosidad de cabello, tono exacto y trayectoria del remolino. Si se afeita con la maquinilla, se complica el asunto.LEER MÁS