Hay que ver qué envidia me da esa gente que va organizando con alegría y entusiasmo sus días de asueto. En cuanto al tipo de ocio elegido para estas jornadas en las que no le vas a ver el careto a tu jefe (¡bendita Semana Santa!), los criterios que entran en juego son diversos y todos comprensibles: el presupuesto monetario, los ánimos de cada uno e, incluso, todo el trabajo que tienes pendiente de tu propio trabajo que debes acabar para que al llegar al trabajo no te echen del trabajo. Es decir: LA VIDA MISMA. ¿Y qué me decís de esos opositores que seLEER MÁS