Señoras, señores; aquí hay temazo. Comencemos, pues. El día de tu cumpleaños es una fecha curiosa. Se trata de un acontecimiento que proporciona variedad de sensaciones según sea el homenajeado, de modo que para algunos solo aporta mera indiferencia, para otros es un motivo más para estar deprimidos debido al inexorable paso del tiempo, y, antagónicamente a estos, están aquellos o aquellas que lo toman como un día de gozo y alegría merecedor de todo tipo de festejos. …..Y POR OTRO LADO ESTOY YO. Queridos lectores y lectoras, me declaro la única persona en el mundo que pasa una vergüenza horrorosa el día de suLEER MÁS

Madre del amor hermoso. Yo no sé si estoy otra vez en la pubertad o definitvamente soy más idiota de lo que pensaba. ¿Os podéis creer que todo me da vergüenza? Pero todo. ¡Todo! Podría ser normal y comprensible que me diese pudor quedarme en pelotas delante de un auditorio o darme de bruces contra una farola, mientras te observa el respetable de una terracita veraniega. Lo que se llaman eventos bochornosos clásicos, reconocidos como vergonzosos tanto aquí como en el sur de Pakistán. Pero hete aquí que cualquier nimiedad me produce un desproporcionado rubor, solo comparable a la lectura de mi discurso para laLEER MÁS