No hay nada como crear un personaje basado en ti para ejercer un completo dominio sobre algo. Tuya será su imagen, de ti dependerá su identidad, su gracia, la virtud de gustar o el desafío de incordiar. Y siempre moldeándolo a tu antojo y conveniencia sin rendirle cuentas a nadie. Cierto es que poco tengo que reajustar en el traspaso de mí misma a Mala -siempre seré una dramas de la vida como ella- pero es hora de concretar datos y puntualizar informaciones. Para empezar, no luzco tan joven ni estoy tan buena como en las ilustraciones. Mis limitadas dotes para el dibujo me empujaronLEER MÁS