Me estoy volviendo un coñazo

Me estoy volviendo un coñazo

Mala libro

No sé si me estoy volviendo una insoportable o es que ya lo era antes, pero a medida que me voy haciendo mayor, más gili me pongo.

Encima, así… rollo cascarrabias, que todo me molesta, que nada está a mi gusto y siempre rumiando en un tono de voz semi-inaudible, solo alcanzable por la raza canina . Lo que por estos lares llamamos ser un rosmón o una “rosmona”; término con mucha enjundia y de una riqueza léxica y semántica sin parangón.

Yo ya adelanto que ser una rosmona tiene su truco. No se trata de quejarte todo el día, ni de ser la mártir de una generación. ¡Nada parecido! Ser rosmona conlleva inherentemente varios factores: arrastrar a los demás hacia tu mala leche, ser una tocapelotas, erigirte como Miss Protesting y, sobre todo, nunca estar conforme con nada.

Ante esta explicación, proponemos una pregunta fundamental: ¿el modo rosming ha de ser mostrado en público?

NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO.

Mala siempre será discreta.

En mi caso, la clave está en ir guardando la rabia y las incomodidades por fascículos. De este modo, lo vas almacenando todo en lo que viene siendo el interior de tu ser, hasta que un día la cosa explota y te pones como una energúmena, una chonarda y puede que salpiques a gente que no se lo merece. Por avisar, simplemente.

Aunque os informo que hay otra manera igual de funcional y efectiva, que es la de rosmar en público. Para ello, creé mi método “Rosming en mil palabras”, que es una gozada lo bien que funciona. Qué orgullo ver cómo mis pupilos se convierten en un mes en sujetos inaguantables.

Para ello hay que seguir a rajatabla mi malrollismo y practicar los ejercicios adjuntos con no poco esfuerzo. Básicamente, me fundamento en un clásico de la docencia, que es la repetición.

El alumno deberá insistir en frases típicas de Mala tales como “menuda mierda”, “tengo frío”, “ahora tengo calor” (en este caso, llamen a la ambulancia y al juez de guardia), “me duele la cabeza”; “joer, ahora llueve”; “menuda mierda”, “joer, ahora ya no llueve”, “este jersey rasca”, “tengo celulitis pa vender”, “menuda mierda”, “soy lerda”, “el poleo menta está muy caliente”, “qué seco me ha salido el bizcocho”, “menuda mierda”, “odio mis rizos” y un largo etcétera en el cual, como podéis constatar hay mucha “mierda”. Aunque como en mí nada es espontáneo (salvo el auto-insulto), la presencia masiva de esta palabra es un recurso fantástico de memorización del idioma rosming. ¡Y en tan solo mil palabras!

Ojo, que en caso de que esta actividad sea ejecutada en voz alta, ha de ser acompañada con una grácil escala melódica que consisitirá en recitar entre dientes un “prrff”, “bahh”o “pssée”.

En caso de que no lo hagas así, simplemente parecerás un ser gris; un insulso pelma que se queja. Y aquí, la que escribe, busca siempre lo excelso; ese toque chic marca de la casa. ¡Que el glamour no te abandone incluso aunque tengas cara de pedo!

Pues tal y como os contaba, todo me parece un rollo y una confabulación en contra de mi personalidad fresca y optimista por naturaleza. No soy yo, es el entorno el que hace de mí una criatura quejicosa.

Un buen ejemplo de ambiente hostil listo para convertirme en una pesada es la playa. Para empezar, llegamos los dos (mi Costillo y mi menda) como si fuésemos una familia de ocho miembros: sombrilla, merienda, libro electrónico, libro de papel, unos autodefinidos Orión, un juego portable del tres en raya, dos revistas (adivinen para quién es el National geographic y para quién el Cuore) y una muda por si hay que cambiarse.

A todo esto, para pasar en la playa solo dos horitas justas. Y encima ni leemos ni nada, que nos pasamos el rato marujeando y concluyendo que somos los más blancurrios y menos cachas de la playa.

Total, que hay que estudiar bien donde pinchamos la sombrilla con respecto a la dirección del sol; de la misma forma que no me gustan los montículos de arena que molesta en las tetis cuando te pones boca abajo, y que prefiero que el terreno tenga cierto grado de inclinación para no tumbarme en plano. Pero como el Costi ya conoce todo esto, los primeros minutos nunca tenemos problemas.

La gracia viene luego. “¿No te metes en el agua, Mala?”, “Sí..err..claro claro. Es que está un poco fría, no?” “Venga, tía…lánzate” [SPLAASHHH] “Joer joerr…qué fríoooo. Me subo, ¿eh?”. Sin duda, soy muy buena compañia.

Ya en la toalla, el Costi se pone a merendar algo de fruta fresquita. Yo le digo que me la tomaré más tarde. Pero justo cuando el pobre guarda todo y se acomoda, le suelto: “Bueno, sí. ¿Me acercas la sandía, plis?”. Y ahí va de nuevo, rebusca entre las bolsas y me lo prepara todo. Un amor.

Al rato, compruebo que está medio roncando, y justo me entra ganas de hacer un autodefinido. Menuda mala pata oye, que está utilizando de almohada la bolsa del ocio. (En bajito): “Costiii…¡eh!, Costiii. Tengo que coger los autodefinidos”. Seguimos con el festival: “Costi, ya sabes que no me puede dar el sol. ¿Me cambias de sitio?”, “¿Me acercas las gafas, porfis?”,“No, esas no. Las de ver, que no me traje las lentillas. Porfisssss”, “oye, qué viento se acaba de levantar, ¿Me pasas la rebequita?”

“¿Costi?”, “¿Costi?”

Solo escucho un “Ggrrrrrrr”. Ronca como Mufasa. Duerme por no aguantarme.

Totalmente comprensible.

 

 

 

 

 

 

 

 

2 comentarios

  1. Por dios, que mala suerte tengo!!! Todo me sale mal!!!. Juro que hice el pertinente comentario y ahora acabo de comprobar que no está😢😢😢😢 (aprovecho para practicar el Rosming😂😂😂😂😂)

    El ROSMING suena como la letanía del rosario:
    Mala dice: que frío tengo
    Costi responde: kyrie eleison
    Mala: mis rizos son una caca
    Costo: Christe eleison😂😂😂😂😂😂😂
    Tenemos que disfrutar la vida porque como dice Peret ES PREFERIBLE REIR QUE LLORAR….

  2. Author

    Si lo dice Peret; amén, hermana. Nada que objetar.😀

    Efectivamente, esto es la letanía del rosario; pero en vez de diostesalvemariallenaeresdegracia, me pasó el día con joerrrrr, mierrrdaa, hace fríooo, me duele la barrigaaaa.

    Tiene su truco. No es fácil si no quieres parecer una pesada. Un momento….hummm.

    O es que ya lo soy???????😢

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