Mi test de inteligencia: premio Nobel a la vista.

Mi test de inteligencia: premio Nobel a la vista.

inteligenciaSi una estuviese huérfana de complejos, todavía tendría su gracia estrenarse con alguno. Siempre dan vidilla a la existencia y te ayudan a montar pollos en casa; que creas o no, eso motiva a cualquier pareja:

Que te digo que tengo los ojos de sapo!

-Que no, que los tienes muy bonitos.

-¡Eso me lo dices por decir!

-Que no, que salta a la vista.

-¿No ves cómo saltan? ¡Eso es porque los tengo saltones! Buaaaaaa, soy feaaaa, soy feaaaa.

Como veis, meneíto a la vida cotidiana sí que aportan. Sobre todo conmigo, que convierto un padrastro de una uña en una psicosis multidimensional.

Por supuesto, el padrastro será motivo suficiente para evitar verme mínimamente atractiva, pues semejante pellejito endurecido a la vera de mi uña solo va a provocar que pase de fea a hipermonstruo. Mejor encerrarse en una habitación del pánico como en las películas americanas, y no salir de ahí en toda la vida.

Pero aunque no cuente con un zulito de estos para esconderme por ser tan poco agraciada, me han dicho que los pisos de nueva construcción puede que tengan uno, sacrificando uno de los dos baños; ya que los de Vox dicen que hay que defenderse de los malos. Entonces los cuartuchos estos vendrían muy bien para encerrar a los que luzcan greñas anarco-sindicalistas, a los desviados sexuales, a los apóstatas y a las mujeres feas.

Y es que, tal y como aseguran, las mujeres son lo más bonito del mundo y deben ser bellas como lo es la orografía de nuestra noble nación. Con lo cual, desde aquí entono:

“Perdónenme por mi padrastro en la uña, señores de Vox. No volverá a ocurrir. Intentaré hacerme la manicura como bien mandan sus preceptos, si bien he carecido de tiempo ya que me he pasado la noche corrigiendo la falta de cohesión sintáctico-morfológica de su programa electoral. Me ha llevado unas cuantas horas, puesto que he sumado también las faltas de ortografía y los anacronismos en las anotaciones históricas”.

Los de Vox podrían meterme en su habitación del pánico para aislar a las mujeres de rostro poco agraciado; pero por otra parte, podría librarme de ella por ser medio lerda, dado que el resultado de mi coeficiente intelectual es de lerda total tirando a cortita de cojones.

Os cuento rápido: en plenos años 90, estando yo cursando COU, un buen día, la listilla de la clase le propuso a nuestro tutor la idea de realizar un test de capacidad. La iniciativa tuvo muy buena acogida por parte de alumnos y del profesor, por lo que a la semana siguiente ahí me veis a mí con uno de esos papeles y un cronómetro al lado.

No sé ni por dónde empezar.

En cuanto le eché el primer vistazo al documento me quedé de piedra. ¿Pero qué narices era aquello, por dios? O sea, ¿me van a decir si soy Einstein o no, y aquí lo único que veo son dibujitos de fichas de dominó? Ya si eso que me pongan un Sol y Sombra y me echo una partidita como en la taberna.

Vamos allá:

“1.CONTINÚE ESTA SERIE DE NÚMEROS Y LETRAS. Ajá, veamos…. bssbbb….mmssmm …..tres por dos igual a seis, le sumo dos…mmmsssbb….¿Y qué pinta la letra “p” aquí? Ni idea, paso al siguiente ejercicio.

2. PROSIGA ESTA SECUENCIA DE PIEZAS DE DOMINÓ. Lo que me faltaba. Yo, es que sin un carajillo al lado no me concentro en este juego. Bueno, intentémoslo al menos. Eeeh….ni puñetera. Volvamos al anterior ejercicio, a ver si saco algo en limpio.

Y mientras, entre duda y duda, me dedicaba a contemplar a mis compis, que ya tenían casi todo terminado. Ay, dios….qué vergüenzaaa. ¡Mi tutor va a pensar que soy medio lela! ¡Qué nervios, qué nervios! Si ya me parecía a mí, que lo de los números enteros nunca lo he entendido.

[AVISO: LES QUEDA UN MINUTO PARA FINALIZAR]

¿Quéééé´? Madre míaaa, ¿pero en qué he malgastado el tiempo, señor? Vamos a ver, si esta pieza de dominó encaja con esta, entonces esta encajará con…con…ay madre, que soy lerdaaaaaa.

[¡TIEMPO! DEJEN LOS TESTS ENCIMA DE MI MESA] “.

Días después llegaron los resultados. Conclusión final de mi examen: rendimiento un poquitín por debajo de lo que se considera “normal”.

Por supuesto, hice mis chistecitos para salir del paso; un poquito de humor negro por aquí, socarronería por allá…pero la estaca se quedó bien clavada en mi tierno y joven corazoncito. ¡Pobre autoestima!

Soy lentita, sí. Yo necesito mi tiempo y mis maneras. Nunca he pillado las cosas al vuelo y no funciono con tests de ningún tipo. Necesito explicar, desarrollar y argumentar las cosas. No me ponga usted a elegir entre la opción a), b), c) o d) porque yo no sirvo para eso.

Por lo menos me salvo de la persecución de los de Vox hacia la gente inteligente. Algo es algo.

 

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