Mala de los Nervios, nueva Presidenta del Gobierno

Mala de los Nervios, nueva Presidenta del Gobierno

Presidenta gobiernoYo, de naturaleza siempre generosa y desprendida, tomo estas líneas para aconsejaros que optéis por obviar los debates políticos en televisión y la campaña electoral en general.

Seguir con atención todas las noticias relacionadas con este tema sería un acto fútil, vacío y sin trascendencia alguna; un tiempo perdido imposible de reponer. Y, apelando a ese carpe diem recitado desde Góngora hasta Constantino Romero, para quienes “El tiempo es oro”, me niego a que mi apreciada masa lectora desperdicie sus dorados minutos escuchando discursos que quedarán olvidados en los más profundos de los abismos políticos.

Todo ello se debe a que estos señores han llegado tarde a embelesaros los oídos, pues esta persona que escribe ya ha sido elegida como la nueva Presidenta del Gobierno; gracias a mi madera de líder, a mi altísima cualificación, máxima integridad, incuestionable humildad, inigualable carisma y una indudable fotogenia.

Pero sobre todo, el caballo ganador que me  ha encumbrado en el mundo de la política es que SE ME DA DE PUTA MADRE SER MIEMBRO DE UNA MESA ELECTORAL, actividad que me ha convertido en la mayor experta nacional en política visto las chorrocientas veces que he tenido que acudir.

En principio, me han jurado que en mi pueblo los programas informáticos escogen “aleatoriamente” a aquellos ciudadanos y ciudadanas que formarán parte de dicha Mesa, pero me imagino que mi labor tanto de presidenta como de vocal ha dejado huella en los anales de las jormadas electorales y claro, los programas esos no son tontos.

Probablemente los haya enamorado con mi dulce voz al cantar en alto el nombre y apellidos del votante. Añado, asimismo, que trazar esa raya tachadora con rotulador fluorescente una vez que ha votado el paisano está al alcance de muy pocos dada su complejidad, por lo que intuyo que poseo un don natural para ello.

Ante esto, no hay software informático que se rinda. En cuanto detecta mi nombre, se pone en funcionamiento el protocolo de aviso y a los diez minutos ya tengo a la policía llamando a mi portero automático.

Como en todo, la falta de costumbre provocaba que la escena transcurriese del siguiente modo:

[RIIIIINNNNNG]

-¿Quién es?

-¿Es usted Mala de los Nervios?

-Esa misma.

-Policía. ¿Sería tan amable de abrirnos la puerta?

Y mientras aquellos señores uniformados subían a mi piso, yo entraba en pánico:

-¡¡Costiiiiii!! ¡¡Que viene a buscarme la poli!!

-Mujer, ¿pero qué dices?

-¿Y si en el súper volví a meter el bote de Nescafé en mi bolso en vez de en el carrito, como me pasa a veces? ¿Y si me quieren detener por cantar canciones de José Luis Perales en la ducha? Ay diosss, que seguro que es eso. ¡Fijo que está tipificado en el código penal!

[DINNNG DONNNG]

-(Abro la puerta en pantuflas, pijama de Triqui el Monstruo de las Galletas, bata con su correspondiente mancha de café con leche en la solapa, y lo peor: los ojos sin pintar) Ho..Holaa. ¿Ocurre algo?

-No. Simplemente le hacemos entrega de la citación como presidenta de la Mesa Electoral. Firme aquí.

Y oye, pues las dos primeras veces incluso sentía alivio. No venían para esposarme delante de los vecinos.

Pero con la de Mesas Electorales que llevo encima a estas alturas, ahora la cosa se tercia así:

[RIIIINNNNG]

¡Holiiiii! A ver si adivino: ya que quedan quince días para las elecciones, ¿no seréis mis chicos favoritos, no?

-¡Efectivamente; Mala! ¡Ábrenos la puerta, tronca! ¡Je je!

-¡Venga, daros prisa que el café se enfría!

Lógico, es que te vas haciendo una amistad después de quinientas veces que han venido a mi casa.

Os preguntaréis si alguna vez he presentado cualquier tipo de apelación por sobrepasar el cupo de ocasiones que me ha tocado. La respuesta es SÍ. VARIAS VECES, incluido esta última. Pero no es este un blog para tratar esos temas aburridos como una peli de Garci.

Con lo cual, la deducción a la que he llegado es que en mi distrito, de miles de personas, por cierto, la única que sabe leer y escribir soy yo. ¡Si es que soy súper lista!

Como siempre, me he encontrado con fulanito y citranita que te cuentan mientras se te queda cara de pazguata que ellos sí se han escaquedado por esto o lo otro. Rápidamente concluyo que poniendo un poco más de morro a la vida, seguro que te va mejor.

Comenzaré a practicar.

 

2 comentarios

  1. Si es verdad, es de traca 😂😂😂

    1. A qué sí? Pero si solo hay que saber escribir y leer y tener menos de 70 años! Pero qué pasa en mi barrio, por favor??😁😁

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